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Año Litúrgico A

El año litúrgico celebra el misterio de Cristo

A través de la predicación, la Iglesia “anuncia” el “misterio total de Cristo” (CD 12) y lo “celebra” en la liturgia, haciendo una sagrada memoria del mismo (SC 102). De esta manera, ella hace presente cada día las “insondables riquezas de Cristo” (Ef 3, 8 ss.; cf 1, 18; 2, 7): sus acciones salvíficas, en contacto con las cuales los fieles alcanzan la gracia de la salvación. El año litúrgico,

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Lectio Divina Noviembre 2017

Cristianos en Asia
Que los cristianos en Asia, dando testimonio del Evangelio en palabra y obra, pueden promover el diálogo, la paz y el entendimiento mutuo, especialmente con aquellos de otras religiones.

Lectio Divina Octubre 2017

Trabajadores y Desempleados
Que todos los trabajadores puedan recibir respeto y protección de sus derechos y que los desempleados puedan recibir la oportunidad de contribuir al bien común.

Lectio Divina Septiembre 2017

Parroquias

Que nuestras parroquias, animadas por un espíritu misionero, sean lugares donde se comunique la fe y se vea la caridad.

Lectio Divina Agosto 2017

 

Que los artistas de nuestro tiempo, a través de su ingenio, puedan ayudar a todos a descubrir la belleza de la creación.

Lectio Divina Julio 2017

Cristianos caducados
Que nuestros hermanos y hermanas que se han desviado de la fe, a través de nuestra oración y testimonio del Evangelio, puedan redescubrir la cercanía misericordiosa del Señor y la belleza de la vida cristiana.

Lectio Divina Abril 2017

Por los jóvenes, para que sepan responder con generosidad a su propia vocación; considerando seriamente también la posibilidad de consagrarse al Señor en el sacerdocio o en la vida consagrada.

Lectio Divina April - Abril - Aprile 2017

Suscribirse a Lectio Divina Año A - 2017
Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.