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Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno

«Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno lo dan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden.»

(Teresa de Jesús)

admin Mar, 2015-07-28 11:15
No hay que menester alas para ir a buscar a

«No hay que menester alas para ir a buscar a Dios, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de sí.»

(Teresa de Jesús)

admin Mar, 2015-07-28 11:14
«Guíe su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos.»

«Guíe su Majestad por donde quisiere. Ya no somos nuestros, sino suyos.»

(Teresa de Jesús)

admin Mar, 2015-07-28 11:12
Tener gran

«Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que viéremos en los otros y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados... tener a todos por mejores que nosotros...»

(Teresa de Jesús)

admin Mar, 2015-07-28 11:11
Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda.

«Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.»

(Teresa de Jesús)

admin Mar, 2015-07-28 11:06
El que quiera ganar…

 “El que quiera ganar el mundo para Cristo debe tener el coraje de entrar en conflicto con él.”

(B. Tito Brandsma)

admin Sáb, 2012-09-22 20:20
La vida carmelita se inspira…

La vida carmelita se inspira en las vidas de María y José. La observancia religiosa, por lo tanto, en la Orden Carmelita ha de crear un ambiente en el que el alma pueda expandirse y abrirse a Dios. Proporciona oportunidades para entrar frecuentemente en contacto con él. En otras palabras, todo el estilo  de la vida carmelita está ordenado a un único fin: facilitar una vida de amistad con Cristo.

(Ratio carmelita)

admin Sáb, 2012-09-22 20:19
Suscribirse a Carmelitas son...
Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.