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Celebrando En Familia - La Navidad – La Natividad Del Señor

Christmas

Comenzamos el tiempo de Adviento con la aclamación: “Ven, Señor Jesús” y ahora terminamos con el grito de alegría: “¡Dios está con nosotros!”.

Con la reflexión sobre el nacimiento histórico de Jesús, la Iglesia proclama la verdad que Dios es y siempre ha estado con su pueblo. Y si Dios está con nosotros, entonces Dios es para nosotros. Dios está a nuestro lado.

Dios no desea vivir en casas hechas de madera, piedras u oro. El deseo más grande de Dios es vivir en la realidad humana. Así como Dios se encarnó en la persona de Jesucristo hace mucho tiempo, ahora, Dios lo continúa haciendo en nosotros.

Como María, aceptamos la invitación de Dios, permitiendo que Jesús se encarne también en nosotros, testimoniando por medio de las palabras y las acciones, con obras de bondad y amor que den vida, en vez de muerte al pueblo de Dios.

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Somos conscientes que Cristo não só se faz presente no Santíssimo Sacramento, mas também está em nossos corações. Mesmo quando estamos sós, continuamos sendo membros do Corpo de Cristo.

O lugar que escolher para esta oração, poderia ter uma vela acesa, um crucifixo e a Bíblia. Estes símbolos ajudam a manter-nos conscientes do sagrado que é o tempo de oração e a nos sentirmos unidos com as outras comunidades locais que estão em oração.

A celebração é organizada para que um dos membros da família a presida e os demais membros participem juntos. Porém, a parte do presidente da celebração pode ser compartilhada por todos os presentes.

 

 

 

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Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.