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Comisión General para la Justicia, la Paz y la Integridad de la creación

Comisión General para la Justicia, la Paz y la Integridad de la creación
26/2019 – 21 – 05

Del 6 al 11 de mayo se ha reunido por última vez en este sexenio la Comisión General de Justicia, Paz e Integridad de la creación. Desde su inicio el año 2014 adquirió el compromiso de promover la formación, el desarrollo y la animación de las estructuras de la GPIC en toda la Familia Carmelitana. Durante los últimos cinco años la comisión ha trabajado para elaborar un manual carmelitano de la GPIC. Finalmente, al acabar este encuentro, se entregó al Prior General P. Fernando Millán Romeral, O.Carm., un ejemplar del mismo con el título “De la contemplación a la acción: Manual para la Justicia, la Paz y la Integridad de la creación en la tradición carmelitana”. El documento constata que siempre ha habido en la conciencia carmelitana el deseo de estar al servicio de Dios y del prójimo en el ministerio de la oración, la pastoral, la educación y en la vida misma. Durante el Congreso Internacional de la GPIC de julio de 2017 en Fátima, los participantes manifestaron con frecuencia la necesidad de disponer de un manual como éste, que ayude a los que trabajan en el ministerio de la GPIC ofreciéndoles información sobre el fundamento, la naturaleza y la metodología del ministerio carmelitano de la GPIC.
Nuestro aprecio y agradecimiento a todos los miembros de la Comisión, frailes, religiosas y una laica, que pertenecen a las diversas ramas de la Familia Carmelitana: Conrad Mutizamhepo, O.Carm (Presidente), Hariawan Franciscus Adji, O.Carm. (Indo), Eduardo Agosta Scarel, O.Carm. (ACV), Mark Zittle, O.Carm. (SEL), Jane Remson, COLMC, Annah Theresa Nyadombo, HLMC y Esther Martín Lozano (Karit). El P. Florent Dundji Dhenyi, O.Carm. (Ita-Con) (RIP) fue miembro de la comisión, pero murió el 6 de junio de 2017 en la RD del Congo.

 

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.