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II Encuentro del Laicado Carmelita de la Región Ibérica

II Encuentro del Laicado Carmelita de la Región Ibérica
17/2019 – 27 – 03

Los pasados días 22 al 24 de marzo, tuvo lugar en la “Casa San Nuno” de Fátima (Portugal) el II Encuentro del Laicado Carmelita de la Región Ibérica. El encuentro había sido organizado por la Comisión del Laicado del llamado “equipo mixto” de la Región Ibérica, integrado por las tres provincias de España (Aragón-Castilla-Valencia, Bética y Cataluña), el Comisariado General de Portugal, las tres Federaciones de Monjas de la península ibérica y las dos congregaciones de religiosas carmelitas de vida activa.
En el encuentro participaron 160 personas (entre ellos, los provinciales y la Superiora General de las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón). El tema central del mismo fue “la misión compartida” y la ponencia principal fue dictada por el Prior General, Fernando Millán Romeral, O.Carm., quien insistió en que nuestra misión como carmelitas del siglo XXI tiene como sujeto a toda la Familia Carmelita. Asimismo, compartió una serie de claves para repensar esta misión. Estas claves fueron analizadas en diversos grupos y mesas redondas.
Varios miembros de la Familia Carmelita compartieron su experiencia de pertenencia al Carmelo y lanzaron sus propuestas e iniciativas para el futuro.
Durante el encuentro se llevó a cabo una pequeña peregrinación a los diversos lugares emblemáticos de Fátima. Asimismo, el grupo musical “Karmel” de Villarreal (que ha cumplido recientemente 25 años de existencia) ofreció un hermoso concierto-oración centrado en la figura de María.
Como siempre, la hospitalidad del Comisariado de Portugal fue excepcional y todo el encuentro se desarrolló en un ambiente de fraternidad y de alegría.

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.