Pasar al contenido principal

Comisión de Justica, Paz e Integridad de la Creación 2013-2019

Conrad Mutizamhepo

"Revestioós la coraza de la justicia, de manera que améis al Señor vuestro Dios con todo el corazón, con toda la mente, con todas las fuerzas, y a vuestro prójimo corno a vosotros mismo" (Regla19). Los Carmelitas han de mostrar solidaridad y desear colaborar con todos los hombres que sufren, esperan y se comprometen en la búsqueda

del Reino de Dios. Por último, esta forma de estar "en medio del pueblo" es signo y testimonio profético de nuevas relaciones, amistosas y fraternas, entre hombres y mujeres en todo lugar. Es profecía de justicia y de paz en la sociedad y entre los pueblos (Con. 21, 24).
La Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación son aspectos constitutivos de la proclamación del Reino de Dios. El Papa Francisco ha renovado nuestro fervor en la Evangelii Gaudium haciendo hincapié en que "cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad... lo cual implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres, como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas que encontramos"(EG, 187-8). En la búsqueda para fomentar la construcción del Reino de Dios, la Comisión busca sensibilizar, animar, participar en la promoción de una atención preferencia de los Carmelitas al bienestar de los más pequeños de la historia, y a implicarse en los temas de JPIC en los contextos particulares.

los miembros

  • Conrad Mutizamhepo (praeses)
  • Hariawan Adji (Indo)
  • Eduardo Agosta Scarel (Arag-Cast)
  • Florentio Dundji Dhenyi (Ita-RDC)
  • Charles Hoey (Hib)
  • Ester Martin
  • Sr. Theresa Nyadombo (HLMC)
  • Sr. Jane Ramson (O.Carm.-NGO)
  • Mark Zittle (SEL)

shieldOCarm

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.