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Un gran general: "el amado de maría"

P. Rafael Maria Lopes Melus, O.Carm.

P. Rafael Maria Lopes Melus, O.Carm,

Nació el 25.02.1928 en Viver de la Sierra (Zaragoza; España) y es el quinto de ocho hermanos, de los cuales cuatro son sacerdotes.

Profesó como carmelita en Onda el 08/09/1946. Realizó sus votos solemnes en Roma el 30. 10. 1949. Fue ordenado sacerdote en Roma el 06.07.1952.

San Simón Stock es uno de los personajes centrales de la historia de la Orden del Carmen, por dos títulos, sobre todo:

1°) A él se debe el cambio estructural de la Orden, abandonando el eremitismo originario y entrando a Formar parte de las Órdenes mendicantes o de apostolado.

2°) La tradición nos ha legado que él recibió de manos de Maria eI Santo Escapulario del Carmen, tan difundido desde el siglo XVI entre el pueblo cristiano.

La primera noticia sobre san Simón Stock la ofrece el dominico Gerardo de Frascheto, contemporáneo del Santo (t 1271). No es claro si el "hermano Simón, Prior de la misma Orden (Carmelitana), varón religioso y veraz" sea San Simón Stock.

La segunda referencia en orden cronológico es un antiguo Catálogo de Santos de la Orden, del cual se conservan tres redacciones del siglo XIV. La más breve y, por lo mismo, más antigua, dice de 61:

"El noveno fue San Simón de Inglaterra, sexto General de la Orden, el cual suplicaba todos los días a la gloriosisima Madre de Dios que diera alguna muestra de su protección a la Orden de los carmelitas, que gozaban del singular título de la Virgen, diciendo con todo el fervor de su alma estas palabras: "Flor del Carmelo...", que veremos en la pincelada siguiente: El santo Escapulario.

Otra redacción más extensa de este Santoral añade nuevos e interesantes datos sobre él; Su apellido Stock, que parece se deba a que vivía en el tronco de un árbol. Su ingreso entre los carmelitas recién

"Vosotros, carmelitas, sois una gran familia, y muy antigua por cierto. Sois los sucesores de san Simón Stock, "el Santo del Escapulario" (Juan Pablo II [t 2005] el 24.9.1983, a los capitulares carmelitas).

llegados a Inglaterra procedentes del Monte Carmelo. Su elección como Prior General y la aprobación de la Orden por el Papa Inocencio IV. Su don celestial de obrar ruidosos milagros. Fue autor de varias composiciones, entre ellas el nos Carmeli y el Ave Stella Matutina.

Parece que mientras visitaba la Provincia de Vasconia, murió en Burdeos, el 16.5.1265, casi centenario de edad.
Se le tributa culto desde 1435.
Su fiesta se celebra el 16 de mayo.

Su espiritualidad:

Se halla ya apuntada en cuanto precede sobre su vida.
La personalidad de este gran Superior General "el Santo del Escapulario", como lo llamó el papa Juan Pablo II el 24.9.1983 se deja ver en varias facetas que aquí sólo enunciamos:

a)    A él se debe de hecho la Aparición y Promesa del santo Escapulario del Carmen, que veremos en el número siguiente y en el n. 91.
Amó tanto a María que se le conoce con el apelativo de "el Amado de María".

b)    Otro rasgo de su espiritualidad sería su profundo amor a la Orden del Carmen, por la que oró, luchó y trabajó con denuedo admirable durante toda su vida. A éI se debe la transformación de la Orden de eremita en cenobita y mendicante. A él la modificación y aprobación de la Regla Albertina. A él la expansión del Carmelo en Europa.

Su mensaje:

  • que amemos y suframos por nuestra Orden y Congregación.
  • que acudamos a María en todas nuestras necesidades.
  • que merezcamos llamarnos "el amado de María".
  • que practiquemos las virtudes que simboliza el ESCAPULARIO.

"Querría inculcar que tomasen como tarea de toda la vida: portarse de tal manera que cl Carmelo pueda ser amado por Jesús y María con verdadero amor de complacencia. El Carmelo, hasta el final de los tiempos, será un sumergirse en Dios, al calor maternal de María" (P, Bartolomé F. M'. Xiberta, t1967, n. 60).

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.