Skip to Content

ONGD Carmelita Karit 20o Aniversario

karit.jpg

P. David Oliver Felipo, O.Carm.

Este año la ONGD Carmelita Karit Solidarios por la Paz ha cumplido sus primeros veinte años de existencia. Desde Citoc-magazine, hemos pedido a su presidente, el P. David Oliver, O.Carm., que nos contase lo que significa Karit y algo de lo que esta ONGD carmelita ha venido haciendo por los más necesitados. Este es su testimonio.

Hace veinte años un grupo de Carmelitas de la Región Ibérica (España y Portugal), laicos, religiosos y religiosas quisieron hacer realidad el compromiso real y concreto con los más necesitados, \con los últimos, con los preferidos de Dios. El punto de partida fue la reflexión desde la Justicia y la Paz que la Región estaba realizando. El servicio en medio del pueblo con los pobres les llevó a dar a luz a Karit Solidarios por la Paz, la ONGD de la Familia Carmelita. Es, por lo tanto, una parte importante del Carmelo, siempre comprometido con un mundo más justo fraterno y en paz. Celebramos veinte años de proyectos, actividades, propuestas educativas y de sensibilización que han acercado a los carmelitas a los más necesitados, a vivir y ser con ellos, que nos ha ayudado a pensar y diseñar futuro con ellos, a compartir bienes para que la realidad que les ha tocado vivir no les lleve al conformismo sino al proyecto de un mundo diferente donde la circunstancia de nacer aquí o allí no menoscabe la dignidad con la que hemos sido creados.

Karit Solidarios por la Paz nace inspirada en ese torrente donde Elías recibe ‘agua y pan’ para un camino donde se encontrará con la viuda en Sarepta y su presencia hará posible que el alimento no se termine. Queremos ser continuadores del espíritu de Elías en la defensa de muchas personas, hermanos nuestros, que como Nabot se ven privados de su viña, de lo necesario para vivir con dignidad, de aquello que les pertenece como hijos de Dios que son: alimento, escuela, sanidad… los derechos fundamentales que les ayudan a desarrollar lo que tienen y son. Nuestra presencia queremos que sea una pequeña brisa que de testimonio de Dios, de su justicia y de su bienaventuranza. Nuestros ‘pocos’ se transforman en ‘muchos’ allí donde se realizan los proyectos, donde se hace llegar el agua, donde se dignifica un servicio de atención a los más necesitados de nuestro mundo. Un ‘poco’ de todos suma un ‘mucho’ en una botica en medio del campo de República Dominicana o en una escuela en Ruanda o Mozambique. Queremos ser instrumentos que acerquen esa brisa suave que cambia el corazón de las personas, que hace despertar lo mejor de ellos para darse, para ser.

Un tercer pilar de nuestro nacimiento hace veinte años es la presencia real de las misiones carmelitas en países desfavorecidos. Las personas que reciben el anuncio de la Buena Noticia que anuncian los carmelitas en esos lugares es donde tenemos fijos los ojos, como la esclava del salmo, para saber qué hacer, qué proponer, cómo ayudar. La presencia de religiosos y religiosas en misiones fue el acicate necesario para organizarnos y nacer. Ellos necesitaban y siguen necesitando el apoyo de proyectos de ayuda al desarrollo. Era una manera de apoyar la mucha tarea que realizaban. Queremos ser, desde entonces, un apoyo y una seguridad para la continuidad de esas presencias carmelitas que acercan y muestran a Jesús para transformar el corazón de los hombres y la realidad donde viven. Karit Solidarios por la Paz está al servicio de ese proceso de transformación desde el Evangelio que las hermanas y hermanos, viviendo al lado de los últimos, quieren realizar.

Estos tres puntos que están en el origen de Karit Solidarios por la Paz han sido referencia obligada de nuestro hacer durante estos veinte años. Después de veinte años valoramos especialmente que este proyecto sea de todos, sean del estado de vida que sean o de la estructura donde pertenezcan, en Karit Solidarios por la Paz no se pregunta, ni se diferencia a nadie por origen, estado de vida o condición. Son los últimos los que nos convocan, es el espíritu del Carmelo el que nos une y es el deseo de transformación de la realidad quien nos mueve. Un segundo matiz que nos ha ayudado y está siempre presente es la cercanía con los que, en la lejanía de kilómetros y realidad, colaboramos. Ese encuentro en el compromiso siempre ha estado y sigue estando cimentado por la cercanía de la familia, del sentido de pertenencia y el compartir una misma identidad y proyecto. No hay intermediarios, nos sentimos parte de esos proyectos de misión y ellos se sienten parte de esta realidad en la que nos encontramos, de nuestra reflexión y de nuestro hacer.

Nuestras presencias

Las presencias de Karit Solidarios por la Paz son dobles. En España en las distintas delegaciones en las que el grupo de socios (religiosos, religiosas y laicos) se reúnen para conocer y acercarse a la realidad de los proyectos que van a animar, conocer y financiar. Cada una de ellas anima uno o varios proyectos que durante el año se realizarán en otros lugares del mundo. Nos reunimos, analizamos la realidad, la leemos desde una propuesta de esperanza, la conocemos mejor a través de la relación con la contraparte y buscamos la manera de implicar a más personas para poder realizarla. Empezamos queriendo cambiar la realidad y es esa misma realidad, a la que nos acercamos en la distancia, la que nos cambia a nosotros, la que nos transforma cuando le ponemos nombre y apellidos, situación y contexto. Actualmente tenemos abiertas trece delegaciones: Madrid, Valladolid, Sevilla, Málaga, Barcelona, Zaragoza, Murcia, Elda, Onda, Quart de Poblet, Caudete, Lladó y Vila-real.

La presencia verdaderamente importante ahora y durante estos veinte años ha sido la de los lugares donde hemos realizado proyectos de desarrollo. Son esos lugares donde una comunidad carmelita se ha hecho presente. Lugares donde hombres y mujeres han confiado en Karit Solidarios por la Paz su deseo, esperanza y proyecto de cambiar las cosas, mover las coordenadas que los tenían o tienen limitados para ser lo que son. Han sido comunidades mucho más amplias que los religiosos o religiosas, donde después de una análisis de la realidad han abierto la misma para que compartiendo, entre ellos y nosotros, esa realidad comience a cambiar, a tener otro color, a descubrir muchas veces rayos de luz y esperanza. Así nuestra presencia en estos veinte años ha estado y está en: Venezuela, República Dominicana, Perú, Argentina, Colombia, Rwanda, Congo, Cuba, Bolivia, Paraguay, Burkina Faso, Kenia, Mozambique, Timor Leste, Indonesia y también en España.

Nuestros proyectos

Las distintas iniciativas y proyectos que realizamos se pueden dividir en cuatro grandes campos:

Proyectos de Promoción al Desarrollo. Es la parte que consume la mayor parte de nuestros recursos. Son proyectos que nacen en las presencias misioneras carmelitas y que al llegar a nuestras delegaciones se busca la manera de acompañar y financiar. Son proyectos relacionados con la educación, con la sanidad, con la animación social, la integración, la acogida de los excluidos... Proyectos relacionados con las necesidades básicas de las personas y la manera de paliar esas necesidades creando futuro personal y comunitario. En estos veinte años se han realizado proyectos que han colaborado en la consecución de los objetivos del milenio que se intentaron realizar y que marcaron la agenda de la cooperación hasta el 2015. Hoy estamos ya buscando la manera de desarrollar los propuestos como Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Sensibilización y comunicación. Es una tarea permanente y muchas veces poco llamativa. Es la presentación aquí, donde vivimos y estamos, de una realidad que necesita comprensión y solidaridad. Sensibilizar es poner a los últimos delante de nosotros para que nadie los olvide, para que al conocerles seamos todos capaces de amarles. Una segunda tarea importante de esta dimensión es la denuncia. No podemos permanecer indiferentes ante la injusticia que nos rodea, la falta de recursos o la manera como se distribuyen. Debemos, y nos sentimos llamados a ello, señalar cómo algunos de nuestros privilegios son fruto de una injusta distribución de la riqueza o de la manera de abusar de las leyes comerciales… Queremos ser también un grito de paz en medio de nuestro mundo, un grito de denuncia de conflictos y/o de propuestas para la resolución de los mismos y la construcción de otro mundo diferente y posible.

Voluntariado. Durante estos veinte años ha ido cambiando y creciendo esta parte de nuestro hacer. Muchas personas han participado como voluntarios en distintos proyectos. Es una experiencia verdaderamente transformadora de la vida del que viaja y se implica. No se es el mismo después de colaborar con las hermanas carmelitas en la dinamización de la comunidad de su colegio en República Dominicana o en el seguimiento a una canalización de agua en José Gálvez o la Antona, por citar alguno algún ejemplo. A la vuelta, valoras y resitúas tu centro, haces que tu vida tenga un sentido diferente. Eres tú, el mismo que se fue, pero ya vives diferente, ves diferente, valoras diferente. Muchos jóvenes han podido compartir esta experiencia y todos ellos se han descubierto como hombres y mujeres nuevas. Viajar al sur para implicarse en los proyectos requiere una preparación que Karit Solidarios por la Paz acompaña.

Educación para el desarrollo. Elaboramos materiales que proponen otros valores, otra manera de mirar la realidad y sirvan para generar compromisos. Son materiales educativos para centros escolares, para grupos juveniles, para la reflexión de los adultos. La educación es motor verdadero y real del cambio de estructuras. Creemos que la tarea debe ser constante y permanente, que no debe dejarse al azar el cambio de todo aquello que oprime al hombre, que no le hace vivir con dignidad. Nuestros materiales quieren abrir ventanas que nos presenten otro mundo, que nos hagan optar por los valores que dignifican al hombre. Acercarse, conocer, amar y comprometerse con un mundo diferente donde las personas son lo primero.

Futuro

Nos gustaría seguir creciendo. Compartimos algunas de nuestras inquietudes para el futuro:

Deseamos que toda la Familia Carmelita nos conozca y nos sienta como parte de ella.

Crecer a otras presencias que no estén relacionadas directamente con la Familia Carmelita de la Región Ibérica. Estamos a disposición del Carmelo.

Ofrecer más espacio y material para la sensibilización y la educación en los países más favorecidos. Cambiemos aquí nuestro corazón y cambiará la realidad de los otros, tanto allí como aquí.

Realizar proyectos o programas de mayor capacidad de transformación de la realidad: más organizaciones implicadas, trabajar en red, mayor continuidad en el tiempo de nuestra presencia en los proyectos o programas. Generar una planificación más amplia de transformación de la realidad en las presencia carmelitas.

Crecer en número de socios y delegaciones en España o ¿Europa?

Puedes visitar nuestra página www.karitsolidarios.org o seguirnos en Facebook. También puedes contactar con nosotros en secretaria@karitsolidarios.org y en el teléfono +33630763248.

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.



ocarmpage | by Dr. Radut