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Curso en Fátima sobre el ministerio de la predicación

Curso en Fátima sobre el ministerio de la predicación
4/2019 – 22 – 01

La Comisión carmelitana internacional para la Evangelización y la Misión ha organizado, del 15 al 18 de enero de 2019 en la Casa São Nuno de Fátima, Portugal, un seminario sobre el ministerio de la predicación en la tradición carmelitana. Bajo el lema “La necesidad de predicar y el arte de la predicación”, el encuentro se basó en el capítulo tercero de Evangelii Gaudium del Papa Francisco.

Cada día se dedicó a profundizar un tema, empezando por la cuestión de la “proclamación”. Los participantes continuaron examinando el “contexto” de la predicación, la tradición de la predicación en la Orden y finalmente, nuestra misión de predicar mirando al futuro. Los principales conferenciantes fueron: el P. Timothy Radcliff, O.P. (escritor y ex Maestro General de los Dominicos), la profesora Donna Orsuto (The Lay Center y Pontificia Universidad Gregoriana de Roma), los Padres Carmelitas Huub Welzen (Neer), Míceál O’Neill (CISA), Alexander Vella (Mel), Michael Plattig (Ger), John Keating (Curia), y el señor Paolo Rocha (Director de comunicación de la Conferencia Episcopal de Portugal) y la señora Sabrina Rubio Pérez (Comisión carmelitana para la juventud y JUCAR).

Las sesiones fueron guiadas cada día por un miembro de la Comisión: Sanny Bruijns (Neer), P. Conrad Mutizamhepo, Consejero General para África y los Padres Desiderio García Martínez (ACV) y Klaus Schenkelberger (Gal). Los Padres Klaus e Luca Sciarelli (Ita) guiaron la liturgia. Una de las celebraciones eucarísticas, en el lugar de las apariciones, fue presidida por Mons. António Vitalino Fernandes Dantas, carmelita, obispo emérito de Beja. Los 45 participantes, procedentes de diversos grupos de la Familia Carmelitana, recibieron una fraterna y generosa acogida por patrte del Comisario General de Portugal, P. Ricardo Rainho.

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Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.