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25 años de presencia de los Carmelitas en Francia

P. Gianfranco Tuveri, O.Carm.

Las primeras fundaciones del Carmelo en Francia fueron las de Aygalades, cerca de Marsella, por los años de 1240 y la de Nantes en el 1318. En 1789 la Orden tenía en Francia ocho Provincias y 153 casas. Con la Revolución Francesa (1789) la Orden perdió todos sus conventos. En siglos pasados se hicieron algunos intentos para volver a Francia, pero sin ningún éxito.

La Orden Carmelita comenzó a hablar del “Proyecto Francia” en el Consejo de las Provincias del año 1985 en Fátima, Portugal, cuando trataba el tema de “La fraternidad internacional”. Se decidió, pues, dar vida a una nueva comunidad internacional - además de las existentes en Roma, como eran la Casa de la Curia y el Colegio Internacional San Alberto - como signo del compromiso de la Orden con este postulado. Un año más tarde, en Niagara Falls, Canadá, los participantes en la Congregación General de la Orden escogieron Francia como lugar para la fundación de esta comunidad internacional. En el mismo año se dieron los primeros pasos.

El 16 de junio de 1989, tres frailes carmelitas, Gianfranco Tuveri, de la entonces provincia romana, Jordi Prunera i Tort, de la provincia catalana, y Romero De Lima Gouvea de la provincia brasileña de Rio de Janeiro, llegaron al gran convento de las Hermanas de la Caridad de Bourges, recibidos por monseñor Plateau, obispo de dicha ciudad, para retomar la vida carmelita en Francia, reanudando el hilo de una gran tradición que fue roto por  la Revolución 200 años antes.

Muy poco tiempo después se hizo disponible el obispo de Nantes, que nos ofrecía una fundación en su diócesis, pero el convento no existía aún, tenía que ser construido, había que esperar unos años. Temiendo que esta expectativa hiciera desaparecer los candidatos para esta difícil misión, se optó por la realización de la fundación de Bourges.

Después de los trabajos necesarios en el convento y la capilla, la pequeña comunidad se fue integrando poco a poco en el panorama de la Iglesia local, cuidando los contactos con la diócesis de Nantes para la nueva fundación que la Orden igualmente había aceptado.

 La comunidad comenzó la publicación de una revista “Près de la Source”, que quería ser la voz de la fundación francesa. La revista continua su misión aún hoy, dirigiéndose sobre todo a los franceses que la sostienen con su suscripción.

Un pasaje de la editorial del primer número nos hace comprender el espíritu que animaba el inicio de nuestra presencia carmelita en Francia:

“En el corazón de Francia, en la arquidiócesis de Bourges, del viejo tronco del Carmelo, en un tiempo árbol floreciente, cruelmente cortado en la Revolución hace 200 años, hoy despunta valientemente un brote hacia el cielo. Dos comunidades han comenzado de nuevo a vivir en Francia, según el espíritu del profeta Elías, nuestro Padre, y bajo la protección de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, nuestra Madre. La primera comunidad sigue el camino de la vida eremítica: camino de libertad de las ataduras de este mundo, para que el Espíritu pueda, con total libertad, actuar en la transformación del hombre. La segunda comunidad es una presencia de oración, de estudio y de acogida en medio del pueblo, en el centro de la ciudad de Bourges; una pequeña comunidad que tiene un sueño en su corazón: hacer crecer tanto sus ramas  que nazcan otras comunidades en el suelo francés. Seis frailes que vienen de naciones diferentes: Brasil, España, Estados Unidos, Irlanda, Indonesia e Italia, que dan testimonio de un mundo fraterno, un mundo donde toda diferencia de lengua y de raza no es un límite que perturba, sino una riqueza a valorar para la construcción de la única familia de Dios.”

La experiencia de la vida eremítica, antes cerca de Bourges y después en Villefranche de Rouergue, era demasiado frágil para durar. La habían soñado entre cuatro, la comenzaron cerca de Bourges entre tres, en Villefranche de Rouergue la vivieron durante un largo período de tiempo solamente dos y, a partir de septiembre de 1997, con la elección de Cyprien Verbeek como Consejero Provincial de su provincia, Paul Feeley se quedó solo hasta finales del 2005, cuando se trasladó a Angers al monasterio de las Benedictinas del Calvario.

Además de ayudar regularmente a la Cofradía del Escapulario, los frailes también organizaban distintas conferencias sobre la espiritualidad carmelitana para ayudar a la gente a conocer mejor nuestra historia y nuestro carisma. Éste es un muy buen modo de mantener un vínculo con nuestra comunidad para las personas que permanecen fieles incluso después de nuestra salida de Bourges en 2001.

La experiencia de Bourges les permitió establecer relaciones espirituales con la comunidad de “Trabajadoras Misioneras” (Familia Donum Dei) de origen francés, afiliada a nuestra Orden, que en aquellos mismos años desarrollaba su presencia en Francia con nuevas fundaciones. Citamos, por su carácter simbólicamente fuerte, la comunidad de Lisieux.

El convento de Nantes debía heredar las promesas que Bourges no pudo mantener, dándonos la posibilidad de estar presentes y visibles con propuestas concretas en el territorio, gracias a un edificio nuevo, en un lugar magnífico, con una iglesia propia y una biblioteca de grandes dimensiones para continuar aquella actividad cultural que el proyecto de la fundación francesa había querido desde el principio.

1994 fue un año particularmente importante para la fundación en Francia ya que el 16 de abril fue consagrada la nueva iglesia de Notre Dame de Lumières por Monseñor Marcus y, en el mes de septiembre, la ciudad acogió durante dos semanas el Consejo de las Provincias de la Orden con el tema “La Familia carmelita.”

El convento de Nantes comenzaba de este modo su camino con muchas posibilidades de desarrollarse, gracias también a la ayuda del Vicario Episcopal para los Asuntos Económicos, P. Daniel Tertrais, que introdujo a la comunidad en diversos ambientes, favoreciendo los contactos de todo tipo. Por desgracia su intención de vida carmelita con nosotros no dio los frutos esperados y volvió a la vida de sacerdote diocesano.

En el mes de abril de 1995 fue erigida la Delegación de Francia que comprendía dos comunidades (Bourges y Nantes) y el eremitorio de Villefranche de Rouergue.

Gracias al empeño generoso de Otger, hemos desarrollado el Centro de Estudios, sostenido también por la ayuda de algunos hermanos de la provincia holandesa que vinieron en varias ocasiones a Nantes. Bouke participó en la visita pastoral de la parroquia de la Magdalena en cuyo territorio se encuentra nuestro convento. Por lo que respecta a los otros dos miembros fundadores de la comunidad de Nantes, Klaus Schenkelberger trabajó con los scout de Europa y algunas escuelas católicas, mientras que Gianfranco continuó acompañando el desarrollo de la familia “Donum Dei”.

En 2001, se cerró Bourges debido a la escasez de posibilidades que la casa allí nos ofrecía: una pequeña capilla a cien metros de la Catedral, en una ciudad descristianizada, con muy pocos jóvenes. Damos las gracias a los tres miembros fundadores que vivieron y trabajaron en Bourges y que contribuyeron a su manera a la vida de nuestra Orden en Francia: Sean O’Leary, Samuel Abela y Leszek Pawlak.

En el mismo año 2001, abrimos en Angers, en la parroquia de San José. Mons. Bruguès, obispo local, nos confió la parroquia y nombró al padre Joseph Abad como párroco. Sin embargo, en 2005 la delegación decidió devolver la parroquia a la diócesis ya que el trabajo parroquial tomaba un montón de tiempo y no ayudaba a nuestra vida de oración y comunidad. La comunidad fue refundada en el segundo piso del convento de las Monjas Benedictinas del Calvario, que está a sólo un par de cuadras de la parroquia de San José, donde la nueva comunidad comenzó su vida normal buscando desarrollar su presencia en la ciudad.

Hoy nuestra presencia en Francia continúa su camino con renovada esperanza gracias a las vocaciones que siguen llegando y que sobretodo son perseverantes. Yves de Sainte Marie hizo su profesión simple el 8 de septiembre de 2000, el 18 de octubre de 2003 la profesión solemne, y se ordenó sacerdote el 2 de febrero de 2008. Por su parte, Martin de la Croix hizo su profesión simple el 6 de septiembre de 2008, el 7 de julio de 2012 la profesión solemne, y fue ordenado sacerdote el 31 mayo de este año. El 22 de agosto de 2012 hizo su profesión simple Elie du Coeur Immaculé de Marie.

El Centro de Estudios con sus diversas publicaciones, la fraternidad de la Tercera Orden Carmelita, Carmel Caritas para el sostenimiento económico de los proyectos de nuestras misiones, la animación de conferencias y retiros en las dos comunidades y otras realidades religiosas, el acompañamiento de los varios grupos (en particular el grupo scout) y la inserción pastoral en servicios diocesanos en el mundo de la enseñanza superior y universitaria, muestran una visión muy rápida de la vida llena de dinamismo de nuestra presencia en Francia, una comunidad que está compuesta por el Delegado General, Klaus Schenkelberger (Alemania), el prior de Nantes, Yves de Sainte Marie (Francia), el prior de Angers, Terrence Cyr (Canadá), Andras Prunawan (Indonesia) y Elie du Coeur Immaculé de Merie (Francia) de la comunidad de Angers, Jordi Prunera (España), Gianfranco Tuveri (Italia), Pascal Sawadogo (Burkina Faso) y Martin de la Croix (Francia) de la comunidad de Nantes.

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Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.