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Prof. Dr. F.J.Th. Rutten
From his commemorative speech (1942)
“In love lay his decisive power.”
“From this deceased rays emanate.”
From a written testimony (1955)
“My judgement in 1942, 'from this deceased rays emanate,' is based on a peculiarity in the memory of Father Brandsma, which I noticed in my surroundings. When people talked about Father Brandsma, they almost always only remembered his striking goodness. There was no mention of particular incidents in his life, not even by those who had known him very well.”
Dr. (Jacobus) van Ginneken, (SJ)
From his commemorative address (1942):
“We know from his Carmel retreat that he had prepared himself diligently for death. His intention from the first recital of the ninth day was: to learn to die. In his last will we read: 'I unite myself in my death with the death of my Redeemer and with Mary I place myself under the feet of the Cross of my Lord. Misericordias Domini in aeternum cantabo.’ I will sing of the Lord's mercy for ever and ever (Ps. 88:2).”
Reverend (Johannes) Kapteijn
Camp Amersfoort and the prison of Kleve
Fr. Titus and Kapteijn were shackled together when they started their trip to Dachau
"Our dear brother in Christ, Titus Brandsma, is truly a mystery of grace".
Van Mierlo
Camp Amersfoort
“Professor Brandsma was physically very weak, but mentally one of the strongest. He was totally above his physical suffering. Without exception we all loved him very much, especially for his natural and amiable manner. He knew no hatred or aversion, nor impatience or hardness.”

Colonel Fogtelo
Scheveningen prison and Camp Amersfoort
“It was as if this man was in the free world.”

Dr. Jacobus Gerard G. Borst
Camp Amersfoort
“I knew Professor Brandsma from earlier and had great friendship and admiration for him. Whenever I could find the time, I would go and talk to him. Professor Brandsma was always cheerful, and he also knew how to suffuse his environment with this cheerfulness. He was interested in all possible kinds of problems, and he was not in the least impressed by the methods of terror with which they tried to crush us mentally and physically.”
Pastor Heinrich Rupieper
Dachau Concentration Camp
“He made a gentle, quiet impression on me. He had surrendered his life into God's hand. He did not know hatred. I was always surprised that Father Titus patiently endured everything without any expression of disgust or inner sadness. He prayed the rosary a lot, on his fingers, and said: 'We must pray for them.”
Chaplain Meertens
Camp Amersfoort
“He lived from hour to hour in an intimate union with God and yet was not unworldly. On the contrary: he was man with men, sincerely loved the good things in nature, and for higher motives endured the troubles that befell him.”
Chaplain (Nikolaus) Jansen
Dachau Concentration Camp
“When Father Titus arrived in Dachau, he looked like an abomination. Of course, that only got worse there. In the short time he was with us he was often beaten, sometimes his face was covered in blood. But he kept up the courage and was spiritually unshakeable.”
Father Van Genuchten
Dachau Concentration Camp
“I thank God that I was allowed to know this joy-filled and sunny person. When Professor Brandsma came to us, Dachau was a hell like never seen before or since. His short stay in Dachau was a true martyrdom. And yet he always remained cheerful and happy, an example and even a support to us all. I will never forget Professor Brandsma and I hope he will not forget me either!
Fr. Joseph Kentenich
Priest of the Pallotine Congregation
“His person and words always bespoke such a calm, such an abandon and so much good hope that one can never forget this venerable person.”
R. Höppener
Dachau prisoner
“His spirit could simply not be broken. Any thought of revenge was far from him: thus he could say his Our Father in silence while in the presence of his attackers.”
Fr. Othmarus Lips, OFM Cap
Capuchin religious
“Simple and unobstrusive among the 1200 priests of Dachau... a perpetual smile, filled with patience and inner calm, a smile of mystical serenity in the midst of all the suffering he had to undergo.”
P. Verhulst
Dachau prisoner
“Fr. Titus knew of no feelings of hate, he was all love. There was no favoritism with him. When I returned home I said immediately to my mother: That man will be canonized one day.”
Primeros Estudios
El P. Tito Brandsma hizo su doctorado en filosofía en Roma en 1909. Además, aprovechó sus “años romanos” para estudiar sociología y tomar contacto con las nuevas corrientes del pensamiento social cristiano y con la doctrina social de la Iglesia. Pese a ello, a lo largo de su vida académica, muchos de sus estudios y cursos se centraron en temas de espiritualidad y mística.
Desde que pasó a formar parte del claustro de profesores de la recién creada Universidad Católica de Nimega en 1923, nuestro carmelita fue profesor de “Historia de la mística” y, asimismo, impartió diversos cursos sobre etapas o autores concretos de esa historia.
Ámbitos de Investigación
Tres son los ámbitos específicos en los que el P. Tito desarrolló su labor investigadora. En primer lugar, la traducción y difusión de la obra de Santa Teresa de Jesús. Para él, el hecho de que no hubiese una traducción íntegra y hecha con criterios cientificos de las obras de la Santa suponía una grave laguna para la cultura religiosa de los Países Bajos. Junto a un grupo de entusiastas carmelitas llegaron a traducir varios volúmenes, pero no llegaron a terminar el proyecto.
Estando en la prisión de Scheveningen, el P. Tito continuó trabajando en una biografía espiritual de la Santa y, si bien no la completó, ésta sería completada y publicada en 1946, al terminar la guerra.
En segundo lugar, el profesor Brandsma estudió mucho el pensamiento y la doctrina de autores encuadrados en la llamada “devotio moderna”, en la mística renano-flamenca e incluso de las beguinas, es decir, de la literatura espiritual del centro y norte de Europa (fundamentalmente de los Países Bajos) a finales de la Edad Media. Entre los autores que estudió nuestro carmelita podemos destacar a Jan Van Ruusbroec, a Gerardo Groote y a Hadewijch de Amberes.
Por último, cabe destacar su interés por las figuras de San Willibrordo y San Bonifacio, los evangelizadores de la Frisia, su región de origen. De ellos destacó, en varios artículos y predicaciones, su celo apostólico y su generosidad misionera, algo que al P. Tito le llamaba la atención porque él mismo había querido ir a las misiones en Java, allá por los años 20, pero no le fue permitido por los superiores.
Via Crucis
Desde estas tres influencias desarrolló el P. Tito una profunda piedad por la pasión del Señor y por la cruz.Además, a lo largo de su vida, escribió dos comentarios a las estaciones del Via Crucis. El primero de ellos, escrito en 1921, surgió en circunstancias muy peculiares. El pintor expresionista belga, Albert Servaes había pintado un Via Crucis algo peculiar para los gustos de aquella época, lo que provocó un gran debate. Finalmente, el Santo Oficio de Roma, ordenó que no fuera expuesto en lugares de culto. El P. Tito pidió a Servaes que obedeciera la orden, pero, al mismo tiempo escribió un hermoso comentario a cada una de las estaciones que fue publicado en la revista Opgang.
El segundo comentario fue escrito en circunstancias más dramáticas (en la cárcel de Scheveningen) y estaba destinado a acompañar las imágenes de cada una de las estaciones en el santuario de San Bonifacio de Dokkum, en cuya construcción el P. Tito había tenido un papel importante. A este Via Crucis la falta la reflexión sobre la decimocuarta estación. Quizás no tuvo tiempo de escribirla o quizás la escribiría con su propio testimonio, pocos meses más tarde en el infierno de Dachau.
Qué duda cabe de que esa honda piedad alentó y consoló al prisionero Brandsma en su Via Crucis personal, cuyas estaciones fueron diversas cárceles y campos de concentración. El P. Tito se sentía profundamente unido a la pasión de Cristo y sentía que el Dios crucificado estaba muy cerca de sus sufrimientos. Así lo presentaría, tanto en el hermoso poema Ante una imagen de Jesús en mi celda, como en la conferencia que dio a los demás presos el Viernes Santo de 1942 en el campo de Amersfoort.
Oración
Te pedimos, Señor,
que a imitación de Tito Brandsma,
sepamos estar cerca de ti, junto a la cruz,
y que te sintamos siempre cerca de nosotros en nuestras cruces,
grandes y pequeñas,
como Amigo, compañero de camino y redentor nuestro.
Que la cruz sea siempre para nosotros un signo de amor,
de entrega generosa y total a la causa de la vida,
de solidaridad y compasión por todos.
Que podamos decir siempre, en todas las circunstancias de la vida,
con gozo y plena confianza en ti…
Ave Crux Spes Unica…
María, Madre del Carmelo, ruega por nosotros.
Tito Brandsma, mártir carmelita, intercede por nosotros.

Descargue el folleto 5. Un Poeta de la Cruz pdf aquí (3.91 MB)
Buscando Diálogo
Durante toda su vida, el P. Tito Brandsma fue un hombre de perdón y de reconciliación incluso en las situaciones y contextos más complicados. Cuando fue Asistente de la prensa católica tuvo que afrontar situaciones complejas (crispación política, tensión, luchas sindicales, radicalización, etc) y siempre hizo gala de un talante dialogante, abierto a la escucha de todos. Ello le valió el apodo de “el reconciliador”.
Igualmente, durante el año en que ocupó el cargo de Rector Magnífico de la Universidad Católica de Nimega, el profesor Brandsma intentó crear un ambiente de diálogo y buscó siempre encontrar ámbitos de encuentro y entendimiento. No fue fácil, ya que las universidades centroeuropeas al principio de los años 30 se encontraban en un ambiente de extrema tensión entre radicalismos de diverso signo (comunistas, fascistas, nacionalistas, etc).
Quizás en este marco podemos entender mejor su afición por el esperanto, la lengua artificial creada por Ludwig Zamenhof para evitar tanto la división (incluso la violencia) provocada por la no siempre fácil convivencia de lenguas, como para rechazar el colonialismo lingüístico que, en no pocas ocasiones, lleva a la imposición. El esperanto fue para él - quizás de forma algo romántica - un instrumento de entendimiento, una forma de superar las barreras lingüísticas que, en no pocas ocasiones, se convierten en barreras raciales, supremacistas, y discriminatorias.
Ecumenismo
Igualmente, desde este punto de vista, se entiende en toda su profundidad la actitud ecuménica del beato Tito. Nuestro carmelita fue un verdadero pionero del ecumenismo en el Carmelo. Formó parte, con gran entusiasmo, del llamado “Apostolado de la reunificación”, orientado al mejor conocimiento y al acercamiento de los católicos con las iglesias orientales. Asimismo, mostró siempre un actitud muy respetuosa y cercana hacia los protestantes (mayoría en los Países Bajos) y siempre buscó el diálogo franco y fraterno con los hermanos separados.
Enfrentando el conflicto
Durante los duros meses de cautiverio en diversas cárceles y campos de concentración, el P. Tito convivió con varios protestantes, algunos de los cuales testificarían después en el proceso de beatificación, destacando su bondad, su cordialidad y su profunda confianza en el Señor.
Todo esto no quiere decir que fuera un “diplomático” o que no tuviera fuertes principios éticos y religiosos. Todo lo contrario. De hecho, tras la invasión de Holanda, en no pocas ocasiones, el profesor Brandsma mostraría su firme oposición a algunas de las medidas del gobierno de ocupación, tanto en el tema de la educación (cuando se negó a obedecer la orden que obligaba a expulsar a los niños judíos) como en el tema de la prensa (cuando pidió a los directores de los periódicos católicos que se negasen a publicar las consignas nazis). No obstante, pese a su firme rechazo de la ideología nacionalsocialista, nunca mostró odio hacia los guardianes de los Lager por los que pasó. Más aún, nuestro carmelita invitaba a los religiosos con los que coincidió en Dachau a orar por ellos. En el fondo, él creía que ceder al odio hubiese sido la verdadera victoria del mal…
Tampoco odiaba el P. Tito a los alemanes como pueblo, como nación. Cuando el Sargento Judicial Hardegen le pidió que escribiese un pequeño ensayo acerca de los motivos por los que los holandeses y especialmente los católicos se oponían al nacionalsocialismo, el prisionero elaboró un breve ensayo en el que desarrollaba los motivos filosóficos, éticos y religiosos de dicha oposición (tema sobre el que había disertado con frecuencia en sus clases universitarias). Pese a la frontal oposición, el escrito concluía con una hermosa bendición: ¡Dios salve a Holanda! ¡Dios salve a Alemania! Ojalá Dios conceda a estos dos pueblos volver a caminar en paz y en libertad y reconocer su Gloria para el bien de estas dos naciones tan cercanas…
Hoy
En un mundo como el nuestro, lleno de divisiones y conflictos, el P. Tito aparece ante nuestros ojos como un ejemplo, como un testigo de que la reconciliación y el perdón son posibles, pese a las dificultades, y como un verdadero mártir los valores cristianos más auténticos.
Oración
Te pedimos, Señor,
que por el ejemplo y la intercesión de Tito Brandsma,
que sufrió los tormentos del martirio con entereza
y confianza plena en la voluntad divina,
también nosotros, carmelitas del siglo XXI,
frailes, monjas contemplativas, religiosas de vida activa,
terciarios, laicos de diversos grupos…
sepamos testimoniar siempre la radicalidad del amor cristiano
y los valores del Evangelio
y que nuestras vidas sean semillas de reconciliación y perdón.
María, Madre del Carmelo, ruega por nosotros.
Tito Brandsma, mártir carmelita, intercede por nosotros.
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Descargue el folleto 4. Testigo del Perdón pdf aquí (3.12 MB)
Sus Primeros Años
Anno Brandsma, hijo de Tjitsje y de Tito Brandsma, nació el 23 de febrero de 1881 en Wonseradeel, Frigia, una provincia del norte de Holanda. La familia Brandsma estaba compuesta por cuatro chicas y dos chicos, de los cuales Tito fue el segundo más joven. Cinco de los hermanos abrazarían la vida religiosa.
La familia poseía una granja, y vendía leche y queso elaborado en ella. En aquel entonces, los católicos eran una minoría en Frigia y defendían su religión y su cultura. El padre de Anno trabajó para preservar la cultura frigia dentro de su familia y en la comunidad local. Tomó parte en política y presidió el colegio electoral.
Cuando Anno completó su educación secundaria en una escuela de franciscanos, decidió entrar en el Carmelo. Comenzó su noviciado en Boxmeer en septiembre de 1898 y tomó el nombre de su padre, Tito. Hizo su primera profesión en octubre de 1899 y fue ordenado sacerdote el 17 de junio de 1905.
En la Universidad Gregoriana de Roma se doctoró en Filosofía en 1909. También se interesó por la Espiritualidad y el Periodismo, dos áreas que, junto con sus actividades académicas, serían muy importantes en su labor pastoral.
Ministerio Y Misión
En 1923, Tito colaboró en la fundación de la Universidad Católica de Nimega, en la que trabajó como profesor y administrador y de la que fue Rector Magnífico durante el año académico 1932-1933.
Como fraile carmelita, le gustaba compartir la tradición espiritual de la Orden con gente no universitaria. Viajó mucho para dar cursos sobre Espiritualidad Carmelita.
Periodismo
Tito también se interesó por el periodismo y la divulgación. A finales de 1935 fue nombrado Consejero Espiritual Nacional de la Unión de Periodistas Católicos. Desde este cargo, animó a no publicar propaganda nazi en periódicos católicos ni en la prensa general. Fue especialmente crítico con el antisemitismo de los nazis.
Cuando estos invadieron Holanda en mayo de 1940, Tito era consejero del arzobispo de Utrecht. Animó a los obispos a alzar su voz contra la persecución de los judíos y la conculcación de los derechos humanos por los ocupantes, razón por la cual las autoridades lo ficharon.
Detención Y Martirio
La negativa de los periódicos católicos a imprimir propaganda nazi selló el destino de Tito, que se había comprometido a entregar personalmente a cada director, de parte de los obispos católicos, una carta en que se les daba instrucciones para que no obedecieran una ley nueva que los obligaba a incluir anuncios y artículos oficiales nazis.
Tito fue encerrado en las cárceles de Scheveningen y en Amersfoort (Holanda), antes de ser deportado al campo de concentración de Dachau (Alemania) en junio de 1942. Sometido a tan duro régimen, su salud se deterioró rápidamente, por lo que tuvo que ingresar en el hospital del campo en la tercera semana de julio, donde fue sometido a experimentación biológica antes de ser asesinado con una inyección letal el día 26 de julio. Ese día de su muerte, los obispos holandeses publicaron una carta pastoral protestando enérgicamente contra la deportación de los judíos holandeses.
Antes de su ejecución, Tito había rezado para que Dios ayudara a arrepentirse de sus actuaciones a la enfermera que le administraría la inyección. También le regaló su rosario, aunque ella objetó que era una católica no practicante. Unos años más tarde, esa misma mujer fue a un convento carmelita en busca de perdón y dio testimonio en el proceso que culminó en la beatificación de Tito, que tuvo lugar el 3 de noviembre de 1985.
Oración ante una Imagen de Cristo
Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en Ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.
Este amor tuyo –bien lo sé– produce
sufrimiento y exige gran coraje:
mas a tu Gloria, en este duro viaje,
solo el camino del dolor conduce.
Feliz en el dolor mi alma se siente;
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a Ti, Señor, estrechamente.
Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra;
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.
¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia;
que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
Poema escrito por Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 en la cárcel de Scheveningen.
Descargue el folleto 1. Una breve biografía pdf aquí (4.14 MB)
Lecciones de la vida de Brandsma
Las primeras líneas de un poema de su celda en Scheveningen explican la fuente de su fuerza interior: «Bien amado Jesús, cuando te veo en mí fijos tus ojos, me recreo. Mi pobre corazón goza contigo al verte el más amante y fiel amigo».
- La experiencia de los que estaban con él en Dachau era que la serena paz interior de Brandsma provenía de una fuente profunda: Tu cercanía hace que todo esté bien dentro de mí - permitiéndole estar tan sereno en medio de tanta actividad y tantas preocupaciones.
- Brandsma enseñó que nuestra orientación hacia Dios proviene de nuestro interior: La inhabitación y el obrar de Dios no sólo deben ser objeto de intuición, sino también manifestarse en nuestra vida, llegar a expresarse en nuestras palabras y actos, e irradiar todo nuestro ser y comportamiento.
- En su discurso de rector, el día de la fundación de 1932 en la Universidad de Nimega, Brandsma dijo: «La idea de Dios no es inmutable como la roca, sino que se manifiesta en nuestra vida en imágenes siempre cambiantes que no significan un cambio esencial, sino que sitúan nuestra idea de Dios bajo una luz diferente. Tito pide una gran apertura a esta variabilidad de la idea de Dios. Debemos buscar al Eterno en el tiempo».
- Dios es la base más profunda de nuestro ser
- ... una persona se da cuenta de que está siendo movida y moldeada por fuerzas que provienen del núcleo de su ser;
- ... abrirse al mundo interior es experimentarlo como un misterio. No viene de uno mismo... se nos da.
- La vida de Dios en nosotros es dinámica, y se manifiesta continuamente en nosotros: Dios es un poder interior que nos impacta de manera liberadora y clarificadora y nos hace mirar el mundo de manera diferente.
- Este sentido de Dios en/con él permitió a Brandsma sentirse en casa en cualquier lugar, ya sea en medio de la gente o en el silencio de su celda.
- Brandsma enseñó que Dios actúa en el ser humano de forma tan oculta que todo lo que es humano permanece y no se destruye, y que en la vida interior de todo ser humano hay momentos de espera y recepción, junto a un tiempo de decisión, acción y entrega.
- La vida real está formada y dirigida por lo que podemos entender y es racional, pero también por lo accidental.
- Brandsma enseñó: Arrodíllate ante la imagen de Dios en tu hermano.
- El respeto de Brandsma por las personas surge del hecho de que están conectadas entre sí en y a través de Dios. Este respeto por los demás induce a la persona a dar a sus semejantes el espacio en el que pueden ser ellos mismos.
- El 16 de junio de 1942, Brandsma fue enviado a Dachau, donde fue despojado de toda dignidad, conocido únicamente con el número 30492.
- Se comportó como si viviera en libertad. Su silencio interior era algo que nadie podía quitarle.
- En Dachau sufrió terribles indignidades. A partir de ese momento, Tito murió continuamente: dejó de lado lo que esperaba de esta existencia humana, y se abandonó a lo que era posible a los ojos de Dios. Su base más profunda era la certeza de ser amado... Oh Jesús, cuando te miro mi amor por ti se hace más verdadero. Y el tuyo, sé que nunca terminará: Me ves como un amigo especial.
- Rafael menciona repetidamente la serenidad y el equilibrio que Brandsma mostraba.
- Brandsma permaneció totalmente sereno... mostró el espíritu de "desinterés" del místico.
- "El hombre que le golpeaba y pateaba no podía tocar su vida interior".
- Comenta el sacerdote capuchino Othmarus: «Una eterna sonrisa llena de paciencia y serenidad interior, una sonrisa de mística resignación en el todo sufrimiento que tuvo que soportar, marcó a Tito. Había sido maltratado de tal manera que los dientes le colgaban literalmente de la boca. Todo eso lo pagaba con la oración de Cristo: "Padre, perdónalos". Ni yo ni nadie le oyó nunca quejarse. Era un santo».
- "En Scheveningen y Amersfoort vivió y habló desde la riqueza de su conocimiento y experiencia, como quedó escrito en su interrogatorio, su defensa, su discurso sobre Geert Grote. En Kleve y Dachau se dio cuenta de que había sido abandonado por las autoridades. Esta constatación le impactó profundamente. Tras un grave conflicto interior, se rindió. Ya no esperaba un rescate. Lo único que estaba fuertemente vivo en él era la comprensión de que estaba en manos de Dios y que su dignidad era 'inviolable'".
- Su reflexión en Scheveningen, Sé que me amas, le sostuvo.
- El 26 de julio de 1942, Brandsma recibió una inyección mortal y murió.



















Lecciones de la vida de Brandsma
El camino espiritual de Brandsma
Cronología biográfica del Beato Tito Brandsma

