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Camino de la Cruz

por Titus Brandsma, O. Carm.

NO SÉ LO QUE ME ESPERA, PERO SÉ QUE ESTOY TOTALMENTE EN MANOS DE DIOS

Scheveningen, enero de 1942

statie 1 Titus 60 years old 150

Estación I - 19 de enero de 1942

 

Titus Brandsma es detenido por la Gestapo en el Karmelklooster de Nimega.

Titus: "Sí, sí, es algo estar en prisión a la edad de sesenta años". Policía: "Sí, profesor, tiene usted razón. Pero si la culpa es suya, ¡no debería haber aceptado el encargo del arzobispo!" Tito: "Lo considero un honor".

Notas: Titus Brandsma, O. Carm.

statie 2 cel scheveningen 150

Estación 2 - 20 de enero de 1942

Titus es trasladado a la prisión de Scheveningen, el "Oranjehotel", celda 577.

"No era el Infierno, mi celda no. 577. Y cuando entré en ella, no leí encima: 'Que los que entren aquí abandonen ahora toda esperanza'. No tenía un aspecto siniestro y cuando el funcionario de prisiones, que ayudaba al guardia, aparentemente le señaló al soldado que la celda no estaba preparada, le dijo: "Es sólo para una noche".

Notas: Titus Brandsma, O. Carm.

statie 3 Prayer for peace 150

Estación 3 - 21 de enero de 1942

Comienzo del interrogatorio por el Hauptscharführer de las SS, P. Hardegen.

"La actitud del episcopado holandés, la hago mía también".

Notas: Titus Brandsma, O. Carm.

Statie 4 Amersfoort 150

Estación 4 - 12 de marzo de 1942

Titus es trasladado al Polizeiliches Durchgangslager Amersfoort.

"Entre la cena y el momento en que se apagaban las luces, tenías media hora para ti. Pero no podías salir de las barracas. Eso estaba estrictamente prohibido. Titus lo hizo de todos modos. Mientras los demás dedicaban esos míseros treinta minutos a sí mismos, él arriesgaba su vida para ver si alguien más necesitaba su apoyo espiritual. En particular, buscaba a los prisioneros de los que se sabía que serían ejecutados poco después. Eso también me impresionó mucho. Era un verdadero pastor de almas.

Prisionero: Max Kohnstamm

Statie 5 Goede Vrijdag 150

Estación 5 - 3 de abril de 1942

Viernes Santo. Titus ofrece una instrucción sobre el sufrimiento en la mística holandesa.

"Las palabras de Titus causaron una enorme impresión en todos los presentes. Que alguien en esas extrañas circunstancias pudiera hablar de algo así - no de hambre, no de dolor, no de agotamiento, sino de mística. Fue increíble. Te enseñaba que incluso en circunstancias inhumanas podías seguir "abrazando" tu humanidad".

Prisionero:  E. Wellenstijn

statie 6 cel 623 Scheveningen 150

Estación 6 - 28 de abril de 1942

En la prisión de Scheveningen, celda 623.

"Un día de abril, a última hora de la tarde, la puerta de nuestra celda no. 623 del cuartel se abrió de golpe y con un "¡Los, Los! (Vamos, vamos)

Por la noche, después de la cena, siempre jugábamos a las cartas durante una hora. Durante ese tiempo, el profesor volvía a rezar y era el momento de olvidar nuestras preocupaciones en el sueño. Los domingos por la mañana, teníamos una meditación y una oración. Además, el día de la Ascensión, el profesor celebraba un servicio. Fueron momentos muy buenos en nuestras vidas".

Prisionero:  Cornelis de Graaf

BrandsmaDrawing.RTijhuis 150

Estación 7 - 6 de mayo de 1942

Sentencia: deportación a Dachau, Alemania, mientras dure la guerra.

Cuando Titus escuchó su veredicto se le permitió llamar a su monasterio. "Sí, Padre Prior, soy el Padre Titus. En este momento estoy en la oficina del SD en La Haya. Me han vuelto a interrogar. Han decidido enviarme a Dachau, uno de los mayores campos de concentración de Alemania. Esto significa que me mantendrán allí hasta el final de la guerra. (...) No, no se preocupen por mí.

Testimonio: Prior de los carmelitas en Olanda Verhallen

statie 8 request 150

Estación 8 - 16 de mayo de 1942

Titus es trasladado a la prisión de Kleve.

"Su virtud no tenía nada de llamativo, sino que parecía ser evidente. No daba la impresión de que tuviera que esforzarse por ser ecuánime, paciente, contento, alegre y justo en su juicio. Estoy convencido de que el padre Titus consideraba el cielo como la única meta de su vida, que siempre tenía en mente la eternidad.  De lo contrario, no se puede explicar toda su actitud".

Capellán de la prisión L. Deimel

statie 9 prison Kleve 150

Estación 9 - 13 de Junio de 1942

Salida de Kleve hacia el campo de concentración de Dachau, pasando por Fráncfort y Nüremberg - un viaje de cinco días.

 "El viernes antes de su partida a Dacha, el sábado siguiente, le di la Santa Comunión por última vez. Me impresionó mucho haber podido dar el Cuerpo del Señor a una persona tan especial, tan llena de santidad."

 Capellán de la prisión:  L. Deimel

statie 10 Dachau 150

Estación 10 - 19 de junio de 1942

Llegada al campo de concentración de Dachau.

"La cólera del Stubeälteste no tenía límites, golpeaba y pateaba a Titus por donde podía, de modo que éste se revolcaba en el suelo y trataba de arrastrarse hasta el umbral del dormitorio. (...) Pero Titus no quiere una palabra de consuelo. Me mira, sonriendo, y dice en un susurro: "Oh, hermano, sabía a quién llevaba. Señala la caja de vasos, en la que está escondido un trozo de la hostia consagrada".

Prisionero: Raphael Tijhuis, O. Carm

statie 11 Rozenkrans 150

Estación 11 - 18 de julio de 1942

Titus es trasladado al barracón de los enfermos por debilidad y agotamiento total.

"Me despido de Titus, que me agradece toda la ayuda y me da saludos para los demás de nuestro bloque. "Es sólo por unos días", me dice. "Por cierto, hermano, en agosto estaremos todos de vuelta en casa", añade riendo. Esto era siempre lo que decía. Fueron las últimas palabras que escuché de su boca. No le volvimos a ver".

Preso: Raphael Tijhuis, O. Carm.

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Estación 12 - 26 de julio de 1942

Aviso de muerte, firmado a las 14 horas.

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Camino de la Cruz por Titus Brandsma, O. Carm.

annunciation02 450Dios escondido

Muchos de nosotros hemos tenido experiencia del Dios escondido. Esto no es una novedad o algo característico de nuestro tiempo. Hace más de dos mil quinientos años Isaías, estando en el exilio, confesaba: “Es verdad, tú eres un Dios escondido” (Is 45, 15). En el transcurso de los siglos, muchas personas de fe han repetido al Seños estas palabras, también Tito Brandsma. Tito vivió de manera intensa el misterio del Dios escondido.

En su celda de la cárcel de Scheveningen, después de la comida, Tito rezaba el conocido himno Adoro te devote. Él mismo lo explica en su escrito “Mi celda”, en el cual narra su experiencia durante el tiempo de cárcel: “El Adoro te devote pasó a ser mi oración preferida. Con frecuencia la canto en voz baja y me es de gran ayuda como comunión espiritual”.

Tito sabía este himno de memoria. Lo oraba cada día y lo cantaba unido a sus hermanos en la Statio a la Virgen cada sábado por la tarde. Se sentía tocado en lo más profundo por esta oración, que llegó a serle familiar. La llevó consigo a la cárcel donde la cantaba ‘en voz baja’, de rodillas, después de tomar el pan y la sopa. Absorto en esta oración llegó a comprender que Dios está realmente escondido. No sólo en algunos momentos, ni en un contexto determinado. Siempre y en todo lugar Dios está escondido. 

Tras el tiempo de oración, Tito encendía su pipa, paseaba de lado a lado en aquella estrecha celda e intentaba limar sus uñas, pues “se habían hecho demasiado largas y no conseguía unas tijeras”. Para Tito Dios se escondía en las cosas más ordinarias: en una pipa de tabaco, en el pasear de lado a lado en su celda, o en el hecho de limarse las uñas.

La presencia escondida de Dios llena de esperanza a quien la acoge y la hace vida propia. Puede incluso hacerse familiar a nuestro espíritu hasta el punto de hacernos felices. Nuestro Dios no se presenta a modo de caja de sorpresas o huevo de Pascua, o en un truco mágico.

La relación de Tito con su Dios escondido experimentó una dura prueba en el campo de concentración de Dachau, y la oración Adoro te devote lo guió en la travesía de esta experiencia. Cuando era golpeado por el guardia del campo, Tito reza el Adoro te junto con su hermano Rafael Tijhuis y su frágil cuerpo herido permanecía en pie ante la presencia escondida de Dios.

Adoro Te Devote

Te adoro con devoción, Dios escondido,

oculto verdaderamente bajo estas apariencias.

A Ti se somete mi corazón por completo,

y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de Ti, se equivocan la vista,

el tacto, el gusto; pero basta el oído

para creer con firmeza;

creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:

nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.

En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,

pero aquí se esconde también la Humanidad;

sin embargo, creo y confieso ambas cosas,

y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vió Tomás

pero confieso que eres mi Dios:

haz que yo crea más y más en Ti,

que en Ti espere y que te ame.

¡Memorial de la muerte del Señor!

Pan vivo que das vida al hombre:

concede a mi alma que de Ti viva

y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, Pelícano bueno,

límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,

de la que una sola gota puede liberar

de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo oculto,

te ruego, que se cumpla lo que tanto ansío:

que al mirar tu rostro cara a cara,

sea yo feliz viendo tu gloria.

Atribuida a S. Tomás de Aquino

Oración

Te pedimos, Señor,

que a imitación de Tito Brandsma,

sepamos estar cerca de ti, junto a la cruz,

y que te sintamos siempre cerca de nosotros en nuestras cruces,

grandes y pequeñas,

como Amigo, compañero de camino

y redentor nuestro.

Que la cruz sea siempre para nosotros un signo de amor,

de entrega generosa y total a la causa de la vida,

de solidaridad y compasión por todos.

Que podamos decir siempre, en todas las circunstancias de la vida,

con gozo y plena confianza en ti…

Ave Crux Spes Unica…

María, Madre del Carmelo, ruega por nosotros.

Tito Brandsma, mártir carmelita, intercede por nosotros.

Icona Titus Brandsma Leaflet 6 450

Descargue el folleto 6. Adoro Te - Dios escondido  pdf aquí (4.26 MB)

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La formación de Tito

Tito fue un buen estudiante, consciente del valor de la formación. Siendo niño leía mucho, sobre todo temas de historia y de literatura. Después de ingresar en la Orden del Carmen en 1898, seguía aficionado a leer y ahora también a escribir. Obtuvo el doctorado en filosofía por la Universidad Gregoriana de Roma y siguió cursos de sociología contemporánea.

La educación católica

Tito reformó el plan de estudios carmelitanos en los Países Bajos y creó en Oss una biblioteca abierta al público con sala de lectura y sala de conferencias.
Gracias a su tesón, dos escuelas carmelitanas fueron los primeros centros privados que recibieron subvención del gobierno holandés. En 1925 fundó la Unión de Escuelas Católicas, de la cual fue presidente.
Profesor universitario Al fundarse la Universidad Católica de Nimega en 1923, Tito fue nombrado profesor de filosofía y de historia de la mística, y en 1932 pasó a ser Rector Magníficus. El contenido de sus cursos ha dejado una huella “inolvidable”. La tradición espiritual del país alcanzaba con él una nueva valoración. Su afabilidad atraía a los estudiantes que acudían a él, y procuraba becas a los más pobres. Gran parte de su enseñanza consistía en una crítica rigurosa del Nacionalsocialismo. Él pisaba con pie firme. Se le recordaba ayudando a un anciano a empujar su viejo carro colina arriba dejando encima su cartera de profesor.

Educar en la vocación mística

Tito estaba siempre dispuesto a instruir a la gente sobre la llamada a la vida mística. Según él, la mística es “una unión especial de Dios con los seres humanos, por medio de la cual son conscientes de la presencia de Dios y también se hacen uno con Él”. Todos estamos llamados a la vida mística, a la mística de lo cotidiano, pues Dios es el principio que sustenta nuestro ser y puede ser encontrado siempre, en todo lugar y en el prójimo. Sus conferencias sobre la espiritualidad carmelitana tenidas en Estados Unidos el año 1935 son un verdadero clásico de la espiritualidad del siglo XX.

El periodista como educador

Sin duda, Tito consideraba el periodismo como un vehículo de formación. Sus artículos en la prensa católica se dirigían a una audiencia amplia y los escribía en un lenguaje accesible, convirtiéndolos así en verdaderos “cursillos”.

Tito y la filosofía de la educación

Para Tito era de gran importancia respetar a cada estudiante como persona individual: “Las personas no son todas idénticas, no caben todas en un mismo esquema o idea. Cada ser humano, también el niño, es diferente por propia índole y resulta inútil pasar por alto sus características particulares… Hemos de aceptar a los jóvenes como son”. Según Tito los estudiantes han de aprender a ser autodidactas, por eso les decía: “Nosotros no os trasladamos conocimientos filosóficos, sois vosotros los que habéis de desarrollarlos en primer lugar en vosotros mismos. No os llenamos la cabeza de verdades o de conocimientos sobre la verdad, sólo estimulamos la maravillosa pasión escondida en vosotros por conocer lo que es verdad”.

Procurar medios para educar

Tito sabía que para realizar la educación es fundamental tener medios adecuados. Reclamaba además la necesaria puesta al día, profesional y permanente, de los enseñantes: “La formación permanente es un empeño legítimo del docente… Un maestro bien formado es una bendición”. Tito dedicó también una especial atención a los niños menos favorecidos: “En la atención escolar a los niños desfavorecidos es donde se revela el verdadero amor”.


Atención de Tito a los estudiantes judíos

Tito defendió a los estudiantes judíos, no permaneció mudo cuando éstos fueron excluidos de las escuelas católicas, e incluso indagó la posibilidad de confiarlos a los carmelitas en Brasil.

El apostolado de la mística Carmelitana - El Carmelo como escuela

Tito habla del “apostolado de la mística carmelitana” utilizando la imagen de la escuela. Los carmelitas tienen que enseñar a la gente a rezar, ayudarlos a ser conscientes de que han sido creados y amados por Dios. Para Tito el Carmelo es como una escuela, “una escuela de vida mística”, e insiste: “En la vida espiritual, como en la vida ordinaria, no podemos dejar de lado la formación, los maestros y los guías”

Oración a Tito Brandsma

Dios Padre nuestro, tu siervo, Tito Brandsma,

trabajó con celo en tu viña

y entregó su vida libremente a causa de su fe en ti.

Por su intercesión, te pido misericordia y auxilio.

El padre Tito nunca se negó cuando a atender a tu pueblo

cuando le pidió ayuda.

En su nombre, recurro a ti en mis necesidades…

Señor, ayúdame a imitar siempre la gran fe, el amor generoso

y el celo ardiente de Tito.

Glorifica a tu siervo como él se esforzó por glorificarte a ti.

Amén.

María, Madre del Carmelo, ruega por nosotros.

Tito Brandsma, mártir carmelita, intercede por nosotros.

Icona Titus Brandsma 450

Descargue el folleto 2. Como Educador  pdf aquí (3.46 MB)

annunciation02 450“En el Santísimo Sacramento Cristo se nos da de nuevo, y no solo Él como Segunda Persona de la Santísima Trinidad, no, nos dice que las tres Personas fijarán su morada en nuestro corazón, si estamos unidos a Él”

Titus Brandsma

La vida eucarística del Carmelo

Por ser de una importancia central para la vida cristiana, no sorprende encontrar la Eucaristía en el corazón de la vida Carmelitana, ya desde sus remotos inicios. Los primeros carmelitas construyeron un oratorio en medio de sus celdas del Monte Carmelo para facilitar la oración común y la celebración de la Eucaristía. Este espacio sagrado sería un punto focal para el encuentro de unos con otros y con el Señor resucitado. Hasta las reformas del papa Pío X a comienzos del siglo XX, no era habitual la recepción diaria de la Sagrada Comunión. Sin embargo, siguiendo lo establecido en la Regla del Carmelo, la recepción diaria del Sacramento era habitual en las comunidades carmelitas desde mucho tiempo antes.
También era una constante en la vida y espiritualidad de Tito Brandsma, que ingresó en la Orden del Carmen en 1898, en Boxmeer (Holanda), una ciudad muy devota de la Eucaristía.

Alimento para el viaje

Tito estaba convencido de que nuestra vida espiritual, igual que nuestra vida física, necesita alimentarse. En Elías, el profeta del Carmelo, veía el modelo de la vida carmelitana. Tal como Elías, en su viaje a través del desierto hasta llegar al Monte Horeb, fue sostenido por un alimento celestial y milagroso, también nosotros somos fortalecidos por el don de la Eucaristía mientras “realizamos el viaje de la vida de aquí abajo”. Tito fue detenido por su intrépida defensa de la libertad de la prensa católica y de los derechos humanos fundamentales en los Países Bajos ocupados por los nazis, Tito vivió la experiencia de este “caminar con la fuerza del pan divino” cuando hubo de recorrer su propio viacrucis, entre enero y julio de 1942, hasta acabar en el campo de concentración de Dachau.

De celebrar frecuentemente la Eucaristía

Tito se reafirmaba en la importancia de celebrar frecuente de la Eucaristía leyendo a los santos carmelitas como María Magdalena de Pazzi y Teresa de Ávila. También lo destacó al presentar la vida y mensaje de la santa Lidwina, venerada a nivel nacional en los Países Bajos.

Orar después de la Comunión

Siguiendo la tradición carmelitana, Tito subraya la importancia de dedicar un tiempo a orar después de recibir la sagrada Comunión. Es un momento realmente contemplativo, ya que, después de recibir al Señor resucitado, tratamos de permanecer abiertos para que Él realice grandes cosas en nosotros. Tito vincula esta oración después de la Comunión con la figura de Elías: “En las grutas del Horeb Dios habló al profeta mediante el susurro de un viento suave. El Señor no estaba en la tormenta, ni en el terremoto, sino en el viento sutil. También nosotros, después de la Comunión, permanecemos en las profundidades de nuestro espíritu en contemplación ante las especies eucarísticas, ya que Dios está pasando”.

Comunión espiritual

Santa Teresa de Ávila recomienda con frecuencia la comunión espiritual cuando no se puede recibir el Sacramento. Probablemente Tito no debía imaginarse antes de ser detenido hasta qué punto sería importante esta práctica para su vida, como tampoco los lectores de santa Teresa habrían advertido tal vez la importancia de la comunión espiritual antes de este tiempo de pandemia. Tito tuvo en Dachau la posibilidad de recibir la sagrada Comunión, incluso el día de su muerte, pero no siempre fue así. En la cárcel de Scheveningen, no pudiendo celebrar Misa con pan y vino, Tito explica: “Cada mañana, me arrodillo y digo las oraciones de la Misa diaria y la comunión espiritual”. En el campo de Amersfoort guiaba la oración comunitaria rezando con sus compañeros de prisión la comunión espiritual.

La Eucaristía y la contemplación

Una enseñanza que Tito Brandsma repetía a menudo es que “la vida contemplativa mística es fruto de la vida eucarística”. De la Eucaristía recibimos la fuerza para acoger el don de la contemplación. Decía a un grupo de jóvenes: “Las buenas obras no son suficientes: es necesario concienciarse de que servir a los hermanos es una exigencia de nuestra unión con Dios”.

Te Adoro

En su celda de la cárcel de Scheveningen, después de la comida, Tito rezaba el conocido himno Adoro te devote. Él mismo lo explica en su escrito “Mi celda”, en el cual narra su experiencia durante el tiempo de cárcel: “El Adoro te devote pasó a ser mi oración preferida. Con frecuencia la canto en voz baja y me es de gran ayuda como comunión espiritual”. He aquí el inicio y el final:

Te adoro con devoción,

Dios escondido,

oculto verdaderamente

bajo estas apariencias.

Jesús, a quien ahora veo oculto,

te ruego que se cumpla

lo que tanto ansío:

que al mirar tu rostro cara a cara,

sea yo feliz viendo tu gloria.

Icona 450

Descargue el folleto 3. Sobre la Eucaristía  pdf aquí (4.07 MB)

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