De los Archivos y Biblioteca General de la Orden Carmelita
Este año se celebran dos importantes centenarios para la Orden Carmelita. El 30 de enero de 1226, el papa Honorio III concedió una bula, en forma de mandatum, es decir, de mandato, que comenzaba con las palabras Ut vivendi normam: con ella, el pontífice ordenaba a los ermitaños del Carmelo que observaran fielmente la Fórmula de Vida, dada unos años antes (entre 1206 y 1214) por el patriarca Alberto de Jerusalén. Al observarla y vivir «en santa penitencia», los frailes obtendrían la indulgencia. No se trata aún de la aprobación de la Regla, que no se producirá hasta el 1 de octubre de 1247 con Inocencio IV, sino de un primer reconocimiento de la comunidad de los ermitaños carmelitas y de su Fórmula de Vida.
Un siglo más tarde, el 3 de febrero de 1326, Juan XXII concedió con la constitución Super cathedram todos los privilegios ya otorgados a los franciscanos y dominicos: de este modo se completaba el accidentado camino de la transformación del Carmelo en orden mendicante.




















