O.Carm
1ª Conferencia: Itinerario de Teresa de Lisieux
Itinerario de Santa Teresa de Lisieux como Identificación Con Cristo:
La Misericordia en La Fragilidad y el Primado de la Gracia
Primer encuentro de formación permanente de los Carmelitas europeos
21 de octubre de 2023
Giampiero Molinari, O. Carm.
pdf Leer aquí las Preguntas de reflexión - Misericordia y gracia (364 KB)
Introducción
Este año estamos celebrando el 150 aniversario del nacimiento de Santa Teresa de Lisieux (2 de enero de1873) y el centenario de su beatificación (29 de abril de 1923). El año 2025 se cumplen cien años de la canonización (17 de mayo de 1925). Además, como es sabido, la UNESCO ha incluido a Teresa entre las mujeres históricamente significativas. Todo esto es un buen motivo para volver a poner en nuestras manos sus escritos y releer su doctrina intentando que penetre en nuestra vida.
Al acercarnos a Teresa no olvidemos un hecho real: si por una parte ella es, sin duda, una luz por haber reclamado los valores permanentes del evangelio, por otra, ella (como cada uno de nosotros) es hija de su propio tiempo. Su forma de escribir manifiesta el clima romántico y un poco ‘melifluo’ de la época y se caracteriza por un uso abundante de diminutivos que se repiten sin interrupción, etc. Todo esto podría dificultar la lectura y producir cierta incomodidad. Pero si se hace un pequeño esfuerzo yendo más allá de este “cascarón”, se descubre una experiencia espiritual muy profunda (no del todo comprendida mientras la santa vivía) y una doctrina que podría definirse como teología narrativa y simbólica.
La experiencia de la misericordia divina en el cauce de la propia fragilidad: una microhistoria de la salvación.
Podemos considerar a Teresa de Lisieux como la Doctora de la misericordia divina. De hecho, este tema aparece como el hilo conductor de los dos manuscritos autobiográficos en los que relee la propia vida (Manuscrito A, cuya redacción se puso en marcha a inicios de 1895, y el Manuscrito C, redactado a partir de junio de 1897).
Al inicio del Manuscrito A Teresa indica el objetivo propuesto:
no haré sino una sola cosa: empezar a cantar aquello que habré de repetir por toda la eternidad, «Las misericordias del Señor» (Ms A 2r)[1].
Esta misma frecuencia de onda sigue el Manuscrito C; dirigiéndose a la priora, Madre María de Gonzaga, escribe la santa: «Querida Madre, me habéis manifestado el deseo de que yo proclame con vos mi Canto de las Misericordias del Señor» (Ms C 1r).
No se ha de infravalorar al respecto el incipit del Manuscrito A: «Historia primaveral de una Florecilla blanca» (Ms A 2r) – que sería mejor traducir “pequeña flor blanca” (respetando así el original francés) – ya que en la intención de Teresa se encierra una experiencia profunda de la misericordia de Dios. De hecho, se trata de la flor saxífraga que su papá le da después de confiarle su deseo de entrar en el Carmelo:
De lo que sí me acuerdo perfectamente es de la acción simbólica que mi querido Rey realizó sin saberlo. Acercándose a un muro poco alto, me mostró unas florecillas blancas parecidas a los lirios en miniatura; y tomando una de aquellas flores, me la dio, explicándome con cuánto esmero el Señor la había hecho nacer y la había conservado hasta aquel día. Al oírle hablar, me parecía estar escuchando mi propia historia, tanta semejanza había entre lo que Jesús había hecho con aquella florecilla y con Teresa (Ms A 50v. Grassetto mio).
Teresa relee, pues, en sus manuscritos su propia vida como misericordia de la salvación: no es ella el centro, sino la acción misericordiosa de Dios en ella. En este punto la santa es clara: «no es mi verdadera y propia vida la que escribiré, sino mis pensamientos sobre las gracias que el Buen Dios se ha dignado concederme» (Ms A 3r). Y poco después: «La flor que contará su historia […] reconoce […] que sólo su misericordia ha hecho todo cuanto de bien hay en ella» (Ms A 3v).
- El contexto de la gragilidad
El tema de la misericordia divina brilla más aún si consideramos la vivencia de Teresa, especialmente en los primeros años de su vida. Un período sellado por varios hechos traumáticos, que le produjeron heridas no leves bloqueándole, en cierto modo, la natural maduración afectiva. En síntesis:
- La doble desvinculación vivida a la edad de dos meses: la separación de la mamá, que a causa del cáncer de mama no puede amamantarla y ha de confiarla a una nutriz, y a continuación, también la separación de ésta tras regresar con su familia.
- La enfermedad y muerte de la mamá ocurrida el año 1877 (cf. Ms A 12r-13r):
No recuerdo haber llorado mucho y no hablaba con nadie sobre los sentimientos profundos que experimentaba… Miraba y escuchaba en silencio… […], y sin embargo entendía (Ms A 12v. Grassetto mio).
En la siguiente página leemos:
A partir de la muerte de Mamá, mi carácter feliz cambió completamente; yo, tan vivaz y tan expansiva, me volví tímida y dulce, excesivamente sensible. Bastaba una mirada para que me derritiera en lágrimas (Ms A 13r).
- La marcha al Carmelo de su hermana Paulina, que Teresa había elegido como segunda madre (cf. Ms A 13r):
Yo no sabía qué era el Carmelo, pero entendía que Paulina me dejaba para entrar en un convento […], entendía que habría perdido mi segunda Madre… Ah, ¿cómo expresar la angustia de mi corazón?... En un instante entendí qué era la vida […], un sufrimiento y una separación continua. Derramé lágrimas muy amargas… (Ms A 25v. Grassetto mio).
- Explicando la partida de su hermana María al Carmelo – que, después de la separación de Paulina, ella había tomado como único apoyo (cf. Ms A 41r) – Teresa vuelve sobre el tema: «Paulina estaba lejos, muy lejos de mí… […]. Paulina se había perdido para mí, casi como si estuviese muerta» (Ms A 41r-41v). Son palabras muy fuertes, que transparentan el drama que está viviendo.
- La experiencia de la misericordia con tonalidad mariana e cristológica
Como es sabido, todas estas situaciones traumáticas le acarrearon la aparición de una enfermedad psicosomática marcada por síntomas como insomnio, temblores, cefaleas, alucinaciones, etc. Se trata de una clase de neurosis y regresión infantil. Paradójicamente, es en esta fase de extrema fragilidad y vulnerabilidad cuando Teresa experimenta la misericordia de Dios, hasta el punto de afirmar –releyendo su propia vida- que la característica del amor, de la gracia, es humillarse (cf. Ms A 2v). La santa puede decirlo porque ha experimentado en este trance un Dios que se inclina a su miseria. Por eso, al redactar el Manuscrito A, ya «madurada en el crisol de las pruebas exteriores e interiores» (Ms A 3r), cita el Salmo 22 (El Señor es mi pastor) declarando con firmeza: «El Señor siempre ha sido compasivo conmigo y lleno de dulzura» (Ms A 3v).
El camino de curación que vivió la santa (que podría definirse como personal “camino de salvación”) se caracteriza por dos etapas fundamentales con tonalidades distintas, la mariana y la cristológica.
Todos conocemos la narración de “la encantadora sonrisa de la Virgen” (cf. Ms A 30v-30r), gracias al cual Teresa recupera una sustancial (aunque incompleta) serenidad de fondo: «todos mis sufrimientos se desvanecieron» (Ms A 30r), «la florecilla estaba renaciendo a la vida» (Ms C 30v), leemos en el Manuscrito A. Leyendo con atención esta narración nos daremos cuenta de que la santa percibe la sonrisa de la Virgen como el reflejo de la ternura de Dios. Esto puede intuirse en el uso del símbolo del “sol” aplicado a Dios para subrayar su benevolencia (cf. Ms A 3r), pero a continuación se extiende también a la Virgen María (cf. Ms A 29v) y a las mismas criaturas desde el momento en que son percibidas como mediación de los beneficios del Sol divino (cf. Ms A 24r).
Aunque ya restablecida, Teresa todavía se distingue por una notable impersonalidad, que ella define como un “feo defecto” (cf. Ms A 44v). Así lo describe:
Era verdaderamente insoportable por mi excesiva sensibilidad; así, si involuntariamente daba un pequeño disgusto a una persona que amaba […] lloraba como una Magdalena y, cuando empezaba a consolarme de lo mismo, lloraba por haber llorado… (Ms A 44v).
En este momento la acción misericordiosa del Padre adquirirá una connotación cristológica centrada en la humillación del Hijo de Dios por el misterio de la encarnación. Se trata de la conocida “Gracia de Navidad” del 1886 (cf. Ms A 44v-45v), definida por la santa: «la gracia de mi completa conversión» (Ms A 45r). De hecho esto constituía una verdadera y particular “línea divisoria”: Teresa se entiende tan transformada que ya no reconocerse; desde aquel momento, escribe, «caminé de victoria en victoria y así empecé, por así decirlo “una carrera de gigante…” » (Ms A 44v).
Sobre este tema es interesante la síntesis propuesta por la misma santa:
En un instante, la obra que no conseguí hacer en 10 años la hizo Jesús contentándose con mi buena voluntad, que nunca me faltó (Ms A 45v).
En esta relectura del evento de la Navidad del 1886 me parece comprender que la santa era realmente consciente del primado de la gracia: siempre es el amor de Dios el que da el primer paso, y se conforma con nuestra “buena voluntad”.
- El mensaje de fondo:
una mirada de fe que abre a la esperanza
A través de su experiencia, pues, Teresa nos abre a la esperanza: ninguna herida o límite puede cerrarnos el camino de maduración hacia la santidad si nos confiamos a la acción transformante del Espíritu. Los límites, las heridas, las fragilidades psicológicas y el claroscuro de la vida pueden convertirse en horizontes de la gracia[2] a medida que confiamos a Dios con fe nuestra cotidianidad.
Teresa se habría podido replegar perfectamente sobre sí misma permaneciendo prisionera de sus heridas. Sin embargo, la apertura a la gracia le permitió salir de la “fase de la infancia” (cf. Ms A 44) para vivir en la óptica del don de sí misma: «Sentí […] la necesidad de olvidarme de mí i desde entonces fui feliz» (Ms A 45v), escribe al final del relato de la “Gracia de Navidad”.
La santa invita a agudizar nuestra visión de fe: a pesar de las contrariedades que puedan surgir, en el campo de nuestra vida hay muchas semillas de la misericordia de Dios (cf. Dt 6,10-13). También nos lo recuerda el Papa Francisco en la Exhortación apostólica Gaudete et exultate: «Mira tu historia cuando reces y encontrarás en ella mucha misericordia. Al mismo tiempo, esto avivará tu conciencia
de que el Señor te tiene en su memoria sin olvidarte nunca» (n. 153).
Es justamente esta conciencia, madurada a través de los años, la que condujo a Teresa a una nueva visión de la perfección. Ella habla en el folio 32r del Manuscrito A (que según Conrad de Meester, ocd, representa una de las mejores formulaciones de la “pequeña vida”[3]):
siento siempre la misma audaz confianza de llegar a ser una gran Santa, porque no confío en mis méritos, pues no tengo ninguno, sino que espero en Aquel que es la Virtud, la Santidad Misma: solo Él es el que, contentándose con mis débiles esfuerzos, me elevará hacia Él y, cubriéndome con sus infinitos méritos, me hará Santa (Ms A 32r. Grassetto mio).
Es el primado de la gracia, la toma de conciencia de la gratuidad de la salvación, a la que llega la santa a través de un proceso gradual de conformación con Cristo.
Configurarse con la Faz de Cristo:
del voluntarismo a la gratuidad de la salvación
Simplificando, podemos afirmar que la espiritualidad dominante en tiempos de Teresa se caracteriza por el rigorismo, la ascesis, el ofrecimiento a la Justicia de Dios en expiación de los pecados y el voluntarismo. En el centro está el esfuerzo personal, la necesidad de adquirir méritos.
Naturalmente, este clima se respira también en el Carmelo de Lisieux (aunque también se abriese camino la visión espiritual de San Francisco de Sales) y lo podemos atisbar también en Teresa. El 8 de enero de 1889, dos años antes de la vestición, escribe a la hermana Sor María del Sagrado Corazón: «Qué sed tengo del Cielo […]. Pero es necesario sufrir y llorar para llegar… Pues bien, yo quiero sufrir todo lo que quiera Jesús » (LT 79). Ese mismo año, recordando la conferencia de un predicador, escribe a Celina: «La santidad consiste en sufrir, en el sufrirlo todo. “La santidad hay que ganarla con la espada desenvainada…”» (LT 89).
- “Los misterios del Amor escondidos en la Faz de nuestro Esposo” (Ms A 71r):
La devoción a la Santa Faz y la enfermedad de Louis Martin
Otro momento traumático en la vida de Teresa aparece con la enfermedad del papá, al cual estaba muy unida. Una fuente de particular sufrimiento apareció con su ingreso en el hospital psiquiátrico de Caen el 12 de febrero de 1889, a causa de intensificarse la demencia senil. Son significativas las expresiones con las que la santa recuerda el evento:
Ah, aquel día no dije que aún podría sufrir más. Las palabras no pueden expresar nuestras angustias, por tanto no intentaré describirlas (Ms A 73r).
A pesar del sufrimiento (como muestra el análisis grafológico de las cartas escritas en este período), Teresa afronta la nueva prueba con gran madurez espiritual. La enfermedad del padre la conduce a profundizar la devoción de la Santa Faz, que ya había vivido en la familia y después en el monasterio. De hecho, en el rostro irreconocible del padre descubre los rasgos del Siervo Sufriente descrito por el profeta Isaías (cf. Is 53,1-5 e 63,1-5) y comprende más profundamente el abismo de humanidad al que el Hijo de Dios ha querido descender.
El estrecho vínculo que Teresa establece entre la prueba que ha herido a su padre y la Pasión del Señor aparece claramente en una Santa Faz que diseñó en una casulla poco después de la muerte del padre, acaecida el 29 de julio de 1894. Observándola, aunque sólo sea superficialmente, no deja de advertirse el parecido de esta imagen con los rasgos somáticos de Louis Martin[4].
A la luz de la Escritura y de la muerte del papá descubre Teresa la esencia de la Santa Faz: habla de “misterios de amor” (cf. Ms A 71r), de “bellezas escondidas” (cf. LT 108). En la carta del 4 de abril de 1889 escribe a Celina: «Jesús arde de amor por nosotros […]. Mira a Jesús en su Faz y allí verás cómo nos ama» (LT 87).
En el Rostro desfigurado del Señor contempla Teresa el amor loco y gratuito de Dios hacia cada uno de nosotros, más allá de nuestros méritos. Ante esta Faz no hay lugar para el voluntarismo, el esfuerzo titánico o la búsqueda de méritos, sino para el reconocimiento de la gracia divina que siempre nos visita. El mismo sufrimiento sólo tiene sentido si es consecuencia del amor y fidelidad al Evangelio. En la carta del 6 de julio de 1893 la santa se dirige a Celina con estas palabras significativas:
Él [Jesús] le enseña a jugar a la banca del amor; mas no, más bien es Él el que juega con ella, sin decirle cómo lo hace, ya que esto es tarea suya y no de Teresa; lo que toca a ella es abandonarse, darse sin reservarse nada, ni siquiera la satisfacción de saber cuánto renta la banca (LT 142. Grassetto mio).
Y en el Acto de ofrecimiento al Amor Misericordioso, el 9 de junio de 1895, escribe: «En la tarde de esta vida compareceré ante ti con las manos vacías, porque no te pido, Señor, que tengas en cuenta mis obras» (Pr 6. Grassetto mio).
Es significativo lo que la santa escribe en las últimas páginas del Manuscrito C (redactado en el mes de junio de 1897), por tanto tres meses antes de su muerte): «aquí abajo no consigo concebir una inmensidad de amor más grande que aquella que te has complacido en prodigarme gratuitamente sin mérito alguno de mi parte» (Ms C 35r. Grassetto mio).
Conrad De Meester sintetiza el recorrido realizado por Teresa en estos términos:
La santidad ya no es una conquista sino una gracia recibida. El hombre, ante el Dios del amor, se hace más pasivo, más receptivo. […] la primera tarea del hombre es abrirse completamente al Redentor, mientras su esfuerzo se convierte en colaboración[5].
Y más adelante: «La voluntad de conquista se ha transformado por comp0leto en receptividad del don»[6]. Naturalmente, esto no significa una espiritualidad de bajo perfil: de hecho, Teresa, subraya De Meester- «no escatima ningún esfuerzo para ser fiel […] a la voluntad de Dios como esta se manifiesta en la vida concreta […]»[7]. La diferencia está en una mayor tranquilidad de ánimo frente a la impotencia y a la propia fragilidad. La cata 142 del 6 de julio del 1893, que hemos citado ya parcialmente, se convierte en una especie de manifiesto al respecto.
b) “Haz, Jesús, que yo me Asemeje a Ti. (Pr 11)
A esta altura del camino, pues, Teresa ve la santidad desde una perspectiva radicalmente nueva: se trata de crecer cada vez más en la semejanza con la Faz de Cristo. Esto es lo que expresa en una brevísima oración escrita al pie de un pequeño dibujo en el que se representaba el Santo Rostro. El texto dice así: «Haz, Jesús, que yo me Asemeje a Ti» (Pr 11). Resulta significativo el hecho de que la santa llevase siempre consigo esta oración, junto con otras, en una bolsa prendida con un alfiler en la parte del corazón; es casi una visible manifestación del deseo de vivir el don de sí misma como respuesta a la gratuidad de la salvación.
[1] Cito los escritos de la santa sirviéndome del volumen siguiente: TERESA DI GESÙ BAMBINO, Opere compiete. Scritti e ultime parole. LEV-Edizioni OCD, Città del Vaticano-Roma 1997.
[2] a. piccirelli. Fragile come ,tutti, felice come pochi. Teresa de Lîsieux e le nostre ferite. San Paolo. Cinisello Balsamo 2019, 14.
[3] C. De Meester, Teresa di Lisieux. Dinamica della fiducia. Genesi e struttura della «via dell’infanzia spirituale», San Paolo, Cinisello Balsamo 1996, 208-210
[4] La imagen aparece en P. DESCOUVEMONT – H. N. LOOSE, Teresa de Lisiieux, LEV. Città del Vaticano 1995, 207
[5] C. De Meester, A mani vuote. Il messaggio di Teresa di Lisieux. Queriniana. Brescia 1997, 44
[6] Ibidem, 52 207
[7] Ibidem, 52 207.
Organizan retiro de estudiantes carmelitas
Retiro de estudiantes carmelitas en Nocera Umbra reúne a los europeos en una semana de oración y fraternidad
El retiro de los profesos simples de las provincias, comisariatos y delegaciones de Italia, Francia, España (Catalunia, Bética), Gran Bretaña, La Bruna, Polonia, Nápoles e Irlanda, se reunieron en Nocera Umbra del 29 de julio al domingo 4 de agosto para una semana de oración, retiro y fraternidad. Algunos profesos solemnes recientes también se unieron a la semana. Estamos muy agradecidos a la comunidad de Nocera Umbra y a nuestros hermanos de la Provincia italiana por acoger este maravilloso retiro. También debemos agradecer el duro trabajo del comité organizador dirigido por el Consejero General para Europa, Richard Byrne, O. Carm., y su equipo por reunir al excelente equipo de conferenciantes (Pat Mullins, O. Carm.) y traductores (Matteo Antollini, O. Carm., y Eduardo Agosta, O. Carm.).
Cada día comenzaba con una oración, dirigida por un grupo lingüístico diferente, y el grupo se reunía para la primera de muchas excelentes charlas. Éstas tomaron la forma de una exploración de las lecturas del día, la «espada del espíritu» para nuestras vidas. Con gran habilidad, Pat entretejió las profundas tradiciones de nuestro carisma carmelita, destacando no sólo la importancia de la Escritura como fundamento de la oración, sino también cómo los temas y mensajes de las lecturas diarias pueden leerse constantemente a través de los ojos de nuestra propia Fórmula de Vida. Se nos recordó que las Escrituras deben ser esa herramienta mediante la cual somos llamados a apartarnos de nuestras propias ideas y planes para el día y a dirigir nuestra atención hacia la presencia de Dios. Al mediodía de cada día se celebraba la Eucaristía, en la que se utilizaban diversas lenguas.
Después de algún tiempo por las tardes para la reflexión personal o las actividades de grupo, nos reunimos en las noches más frescas para escuchar a Pat hablar una vez más. Aquí nos desafió a reflexionar sobre nuestra vocación como Carmelitas en nuestro mundo, nuestra iglesia y en nuestras propias provincias. Nos preguntó cómo podemos ser auténticos testigos de la vida carmelita y cómo podemos ser profetas para el mundo de hoy. Estas sesiones fueron seguidas de un compartir en pequeños grupos lingüísticos. Una oportunidad para compartir unos con otros los frutos de nuestra reflexión personal. Escuchar y aprender del testimonio de nuestros hermanos carmelitas.
El viernes del retiro consistió en una peregrinación a Asís, a unos 30 minutos en coche de la propia Nocera Umbra. La peregrinación comenzó con una interesante visita a la ciudad y a las principales basílicas a cargo de Matteo Antollini, O. Carm., seguida de una estupenda comida y tiempo libre por la ciudad.
El retiro terminó con una sesión final en pequeños grupos para evaluar el retiro y mirar hacia el futuro. Nos hicimos las siguientes preguntas: ¿Cómo viviré mi identidad carmelita cuando regrese a mi provincia/delegación de origen? ¿Qué me apoyará en mi formación carmelita en el futuro? El retiro terminó el sábado por la noche con una maravillosa comida, ofrecida por los feligreses de la parroquia atendida por los frailes en Nocera Umbra, y música y baile celebrando las muchas culturas y países representados por el grupo.
Una vez más, los participantes en el retiro agradecen a Richard Byrne, O. Carm., y a su equipo la organización del retiro, y su atención por hacer de él un ambiente de fraternidad y generosidad en el que todos los participantes pudieron compartir sus experiencias del Carmelo, y de la vida carmelita. A Pat Mullins, O. Carm., gracias por sus perspicaces charlas y sesiones. Y finalmente, gracias a la comunidad de Nocera Umbra por abrir su casa a los frailes profesos simples de Europa.
Por Matthew Janvier, O. Carm. (Brit)
Calendario de octubre 2024 del Prior General
P. Míċeál O'Neill, prior general, tiene el siguiente programa previsto para el mes de octubre de 2024:
Jornada Mundial de las Comunicaciones 2025
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2025: Crear las condiciones para el diálogo
La Oficina de Prensa del Vaticano dio a conocer el tema de la 59ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de la Iglesia Católica, que se celebra el domingo anterior a Pentecostés. En 2025 se celebrará el 1 de junio. El Papa Francisco eligió el tema Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones, comunicación que crea la condición para el diálogo. El tema procede de la Primera Carta de Pedro (3:15-16).
El tema pretende llamar la atención sobre el hecho de que, en el mundo actual, «con demasiada frecuencia, la comunicación es violenta, dirigida a “golpear” y no a establecer las condiciones para un diálogo». Este tema pide esfuerzos para «desarmar la comunicación, purificarla de agresividad».
Según informa Vatican News, las notas que describen el tema sostienen que la norma predominante parece ser la de la competición, la oposición y la dominación, como puede verse en los programas de entrevistas de la televisión o en las guerras verbales en las redes sociales. Añade que para los cristianos, «la esperanza es una persona y es Cristo». Esta esperanza está ligada a la comunidad, ya que «cuando hablamos de esperanza cristiana no podemos prescindir de una comunidad que vive el mensaje de Jesús de forma tan creíble que deja entrever la esperanza que conlleva, y es capaz de comunicar la esperanza de Cristo con hechos y palabras aún hoy».
La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue instaurada por el Papa San Pablo VI en 1967, tras el Concilio Vaticano II, como una celebración anual que anima a reflexionar sobre las oportunidades y los retos que ofrecen los medios de comunicación y sobre cómo la Iglesia puede comunicar mejor el mensaje del Evangelio.
Lectio Divina octubre de 2024
Oración
¡Oh, Dios!, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor.
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"Lectio divina" significa "lectura divina" y describe el modo de leer la Sagrada Escritura: alejarse gradualmente de los propios esquemas y abrirse a lo que Dios nos quiere decir. En el siglo XII, un monje cartujo, llamado Guigo, describió las etapas más importantes de la "lectura divina". La práctica individual o en grupo de la Lectio Divina puede tomar diversas formas, pero la descripción de Guigo permanece como fundamental.
Los Directores de Comunicación se reunirán en Roma
Los directores de los programas de comunicación de cada una de las provincias, delegaciones y comisariatos de la Orden de los Carmelitas han sido invitados a participar en seis días de presentaciones y debates en Roma, del 22 al 27 de enero.
El grupo participará primero en una conferencia bienal en la Universidad Pontificia de Santa Croce. Con el título Comunicación y evangelización: Contexto, actitudes y experiencias, la conferencia se centra en las cuestiones planteadas sobre el vínculo entre evangelización y comunicación. También será una oportunidad para que los Carmelitas establezcan contactos con expertos en comunicación de todo el mundo.
A continuación, el grupo participará en la celebración del Año Jubilar por parte del Dicasterio Vaticano para la Comunicación. Están previstos varios actos en diversos lugares de Roma.
La parte final de la reunión consistirá en un encuentro de los participantes en el que se debatirán los próximos pasos para desarrollar un programa mundial de comunicaciones para la Orden y el intercambio de competencias y recursos. Esta reunión también estará disponible en línea para quienes no puedan asistir.
La reunión está organizada por la oficina de comunicación de la Orden y su Comisión Internacional de Comunicaciones. Para más información, diríjase a la oficina: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Celebrando en Familia - XXVI Domingo del Tiempo Ordinario
Hacer el bien en el nombre de Jesús
(Marcos 9:38-43, 45, 47-48)
Los discípulos están aprendiendo mientras Jesús les enseña en que consiste el verdadero discipulado.
La semana pasada, tomando a un niño pequeño, Jesús trató de mostrarles que el verdadero liderazgo consiste en dejar de lado nuestras propias necesidades de estatus sociales –la auto importancia, poder y riqueza, y entregarnos plenamente al servicio de los demás.
Pero los discípulos aprenden lentamente. En el Evangelio de este domingo, cuando comunican que intentaron impedir que alguien expulsara demonios en el nombre de Jesús solo porque «no es uno de los nuestros», probablemente esperaban un elogio de Jesús. En cambio, recibieron una reprimenda.
El verdadero discipulado no consiste en guardar el misterio del Reino para nosotros mismos, para dispensarlo como mejor nos parezca, decidiendo quién merece nuestro amor, preocupación y servicio y, quién no.
Las dos lecturas principales de este fin de semana nos recuerdan que el misterio pertenece a Dios, que elige y usa a quien quiere al servicio de los seres humanos y del Reino. El verdadero discípulo necesita tener la humildad para ver que él o ella es simplemente uno de los muchos que Dios ha elegido.
En el liderazgo del servicio no hay lugar para quienes se exaltan o se creen poseedores de alguna posición privilegiada con poder para controlar el misterio. Y los celos de los demás distorsionan las intenciones de Dios y comprometen nuestros esfuerzos.
En la segunda parte del Evangelio, Jesús redirige la atención de los discípulos hacia el mal que puede encontrarse dentro de la comunidad cristiana. El mal ejemplo o el comportamiento explotador pueden ser un obstáculo para los miembros más vulnerables de la comunidad. Estas personas contrastan con el ‘hombre que no es de los nuestros’, pero que está haciendo algo bueno al usar el nombre de Jesús para curar a la gente: es un ‘verdadero’ discípulo, pero desconocido de Jesús.
Los que proclaman ser verdaderos discípulos pueden muy bien encontrarse a sí mismos como forasteros y excluidos del reino.
Ambas imágenes son en realidad una invitación a todos los aspirantes a discípulos a escudriñar sus propios corazones y a hacer el trabajo de podar aquellas cosas que se interponen en el camino de ser un verdadero discípulo.
Jesús cambia el énfasis de las buenas acciones del forastero al principio de la lectura, a las acciones pecaminosas de los miembros de la comunidad hacia el final de la lectura. Tal vez esté invitando a los discípulos, y a nosotros, a examinar nuestras propias motivaciones y comportamientos en lugar de juzgar a los demás.
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Causa Nostrae Laetitiae
INITIUM NOVITIATUS
11-08-24 Paulus Bonari Ndundu (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Romanus Stanis Lewar (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Gregorius Dua (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Fransiskus Xaverius Esdu Maghu (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Ewaldus Sudirman (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Yohanes Aristo Gedo (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Kasimirus Nipa (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Pitansius Pei (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Tibertius Oro Ngaba (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Marianus Mario Timu (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Yoseph Rangga (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Theofilus Iyai (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Heribertus Harto Jelahu (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Gerardus Vladimir Ridi Toda (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Yohanes Elton Wero Beo (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Vinsensius Alex Davian (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Arlinus Eky Renyaan (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Ignasius Edwardo Lema Lewogete (Indo-Est) Maumere, Indonesia
11-08-24 Emanuel Christian Theovano (Indo-Est) Maumere, Indonesia
25-08-24 Dedy Apriyadi Nainggolan (Indo) Batu-Malang, Indonesia
25-08-24 Evan Orion Siregar (Indo) Batu-Malang, Indonesia
25-08-24 Rafael Gregory Hegon Kumaniren (Indo) Batu-Malang, Indonesia
25-08-24 Febri Elias Makmur Purba (Indo) Batu-Malang, Indonesia
25-08-24 Benediktus Abelard Lumbantoruan (Indo) Batu-Malang, Indonesia
25-08-24 Gregorius Kusuma Dewantara (Indo) Batu-Malang, Indonesia
08-09-24 Adolfo Rafael Rivas Hernández (Bética-Venezuela) Salamanca, España
08-09-24 Renaud Ouedraogo (Bética- Burkina Faso) Salamanca, España
08-09-24 Alex Martín Capote Torres (Cataluña-Venezuela) Salamanca, España
08-09-24 Jesús Manuel Rodríguez Utrera (Cataluña-Venezuela) Salamanca, España
PROFESSIO SOLEMNIS
24-08-24 Filiberto Oregel Álvarez (PCM) Washington, DC, USA
07-09-24 Atsu Roger Aziamale (Bética- Burkina Faso) Madrid, España
ORDINATIO DIACONALIS
07-09-24 Atzuu Roger Atsimale (Baet-BF) Madrid, España
ORDINATIO SACERDOTALIS
17-08-24 Keven Mutsvairo (Hib-Zim) Harare, Zimbabwe
17-08-24 Gift Batsirai Chinyadza (Hib-Zim) Harare, Zimbabwe
31-08-24 Rafael Dorgival Alves Fonsêca Neto (Pern) Cajazeiras, Brasil
Capítulo Trienal de las Carmelitas de Carpineto Romano
El 21 de septiembre de 2024, fiesta de San Mateo Apóstol, se celebró el Capítulo Electivo del Monasterio Carmelita de Santa Ana en Carpineto Romano.
El monasterio fue fundado en abril de 1979 con monjas del monasterio de Aesinati. Se le dio el nombre de Santa Ana. Primero se ubicó en la rectoría de la parroquia de San Juan Evangelista. Fue aprobado oficialmente el 11 de diciembre de 1985 por las Congregaciones y el obispo lo hizo oficial el 19 de marzo de 1986. En 1992 se inició el nuevo monasterio de Cerreto y en 2005 se hizo la nueva fundación de Biella.
El monasterio pertenece a la Federación Santa M. Magdalena de' Pazzi. Más información sobre el monasterio y la vida de las monjas en: www.monasterocarpineto.it.
Fueron elegidas las siguientes:
Prioress | Priora | Priora:
Sr M. Valentina Rossin, O. Carm.
1st Councilor | 1ª Consejera | 1ª Consigliera:
Sr M. Noemi Malagese, O. Carm.
2nd Councilor | 2ª Consejera | 2ª Consigliera:
Sr M Paola Ricci, O. Carm.
3rd Councilor | 3ª Consejera | 3ª Consigliera:
Sr M. Agnese Talano, O. Carm.
4th Councilor | 4ª Consejera | 4ª Consigliera:
Sr Ana Mihaela Tiba, O. Carm.
Treasurer | Ecónoma | Economa
Sr M. Agnese Talano, O. Carm.
Formator | Formadora | Formatrice
Sr M. Noemi Malagese, O. Carm.
Sacristans | Sacristanas | Sacrestane
Sr M. Carla Zinno, O. Carm. e (vice) Anna Luisa Voltazza, O. Carm.
Mensaje del Papa Francisco para la XXXIX JMJ
39ª Jornada Mundial de la Juventud | 23 y 24 de noviembre de 2025
«No os pongáis en camino como simples turistas, sino como verdaderos peregrinos», dice el Papa a los jóvenes
Según el Vatican News Service, el Papa Francisco ha publicado un mensaje para la 39ª Jornada Mundial de la Juventud en el que anima a los jóvenes a afrontar los retos de la vida con esperanza y perseverancia. Como ya se había anunciado, la próxima Jornada Mundial de la Juventud tendrá lugar los días 23 y 24 de noviembre de 2025, fiesta de Cristo Rey. Se pretende que sea una celebración de la juventud y de los jóvenes adultos en las comunidades católicas locales.
El mensaje papal, titulado Los que esperan en el Señor correrán sin cansarse, se centra en los temas de la esperanza y la resistencia. El Papa Francisco escribe: «Queridos jóvenes, os invito a poneros en camino, a descubrir la vida por la senda del amor y a buscar el rostro de Dios. Mi consejo es el siguiente: no os pongáis en camino como simples turistas, sino como verdaderos peregrinos». Al tiempo que anima a los jóvenes a ver la vida como una peregrinación, una búsqueda de la felicidad, el Papa admite que un viaje así también cansa. Pero «es precisamente en este viaje donde más debe brillar la esperanza», dijo el Papa.
Refiriéndose al Jubileo de 2025, el Papa expresó su esperanza de que las celebraciones del año sean vistas por los jóvenes como una oportunidad para profundizar su relación con Dios y experimentar su misericordia y amor. Pero les pidió que vinieran a Roma no «como simples turistas, sino como verdaderos peregrinos», hablando de los preparativos del Jubileo como un viaje espiritual además de físico.
Concluyó animando a los jóvenes a «tener valor». Cita la carta de San Pablo a Timoteo: «He combatido el buen combate, he terminado la carrera, he guardado la fe. Desde ahora me está reservada la corona de justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que anhelan su aparición» (2 Tim 4, 7-8). El ejemplo de tantos santos y santas nos impulsa y sostiene.
Exclamando «ánimo», el Papa confía a María el camino de los jóvenes para que puedan «perseverar en su camino como peregrinos de esperanza y de amor».




















